Los gobiernos panistas estan asumiendo actitudes fascistas en contra de la protesta social ya que debido a sus prácticas políticas y económicas han llevasdo al país al borde una crísis que puede terminar en un levantamiento social
Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pobreza. Mostrar todas las entradas
7/16/2008
6/28/2008
EN CUBA NO EXISTEN LOS NIÑOS DE LA CALLE CUANDO EL NEOLIBERALISMO A LA MEXICANA LOS PROVOCA
Los niños de la calle
Por: Teodoro Rentería Arróyave
La fenología urbana ubica a las grandes ciudades en un lacerante problema llamado genéricamente como: Los Niños de la Calle, que no es otra cosa que un drama de los desheredados desde la infancia.
Seres humanos que, desde el mismo momento en que nacen, inician sus padecimientos en este valle de lágrimas, como lo apunta la Biblia, pero a ellos la sevicia los hace presas sin importar su condición de inocentes.
No sólo es el abandono de padres irresponsables, probablemente también victimas de otros progenitores igual de inconscientes, en los que los ubica el lumpen de la degradación y la marginación social.
Es el eterno drama de la lucha de clases, de los más ricos y de los más pobres; son, en una palabra, las diferencias sociales brutales que ha padecido desde siempre la humanidad.
Estos niños de la calle no solamente sufren la pobreza, sino que son víctimas de los más absurdos y desquiciantes abusos de los desequilibrados sexuales. Aquí nace y se agudizan la pornografía y la prostitución.
Ninguna nación de las llamadas del primer mundo o de las ahora conocidas como economías emergentes, se salva del preocupante problema que, además, a costa de vida inocentes, deja a las mafias explotadoras exorbitantes ganancias.
Precisamente a costa de los párvulos desheredados, se inicia la trata de blancas y el tráfico de personas. Estas víctimas de la ignominia viajan cientos de kilómetros para ser carne de cañón de las enfermizas costumbres de los que tienen y pueden pagar para satisfacer sus patológicos placeres.
México no es ajeno a este drama. Los niños de la calle viven o sobreviven entre la promiscuidad y los vicios de todo tipo hasta en los drenajes de las ciudades, sin que hasta ahora ninguna autoridad se atreva a enfrentar el fenómeno y ponerle remedio.
Y, hay que denunciarlo, no sólo son los desheredados los que sufren este martirio, también el robo de infantes tiene como propósito llevar esa mercancía humana a la explotación inhumana de estos infelices.
En la Cuba vilipendiada por una propaganda feroz de los imperios, este fenómeno no existe. Con todos sus defectos, el régimen socialista se ha mantenido firme en su labor de apoyo a la infancia, además de otros grupos vulnerables como son los incapacitados y los de la tercera edad.
El embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, en sesión comida de trabajo del Club Primera Plana, y a pregunta expresa del respetado coasociado Othón Villela Larralde, resaltó esta conquista humanística del la Revolución Castrista.
Por: Teodoro Rentería Arróyave
La fenología urbana ubica a las grandes ciudades en un lacerante problema llamado genéricamente como: Los Niños de la Calle, que no es otra cosa que un drama de los desheredados desde la infancia.
Seres humanos que, desde el mismo momento en que nacen, inician sus padecimientos en este valle de lágrimas, como lo apunta la Biblia, pero a ellos la sevicia los hace presas sin importar su condición de inocentes.
No sólo es el abandono de padres irresponsables, probablemente también victimas de otros progenitores igual de inconscientes, en los que los ubica el lumpen de la degradación y la marginación social.
Es el eterno drama de la lucha de clases, de los más ricos y de los más pobres; son, en una palabra, las diferencias sociales brutales que ha padecido desde siempre la humanidad.
Estos niños de la calle no solamente sufren la pobreza, sino que son víctimas de los más absurdos y desquiciantes abusos de los desequilibrados sexuales. Aquí nace y se agudizan la pornografía y la prostitución.
Ninguna nación de las llamadas del primer mundo o de las ahora conocidas como economías emergentes, se salva del preocupante problema que, además, a costa de vida inocentes, deja a las mafias explotadoras exorbitantes ganancias.
Precisamente a costa de los párvulos desheredados, se inicia la trata de blancas y el tráfico de personas. Estas víctimas de la ignominia viajan cientos de kilómetros para ser carne de cañón de las enfermizas costumbres de los que tienen y pueden pagar para satisfacer sus patológicos placeres.
México no es ajeno a este drama. Los niños de la calle viven o sobreviven entre la promiscuidad y los vicios de todo tipo hasta en los drenajes de las ciudades, sin que hasta ahora ninguna autoridad se atreva a enfrentar el fenómeno y ponerle remedio.
Y, hay que denunciarlo, no sólo son los desheredados los que sufren este martirio, también el robo de infantes tiene como propósito llevar esa mercancía humana a la explotación inhumana de estos infelices.
En la Cuba vilipendiada por una propaganda feroz de los imperios, este fenómeno no existe. Con todos sus defectos, el régimen socialista se ha mantenido firme en su labor de apoyo a la infancia, además de otros grupos vulnerables como son los incapacitados y los de la tercera edad.
El embajador de Cuba en México, Manuel Aguilera de la Paz, en sesión comida de trabajo del Club Primera Plana, y a pregunta expresa del respetado coasociado Othón Villela Larralde, resaltó esta conquista humanística del la Revolución Castrista.
Etiquetas:
control mediatico,
desigualdad,
neoliberalismo,
niños de la calle,
pobreza,
prianismo,
propaganda
6/24/2008
CON GOBIERNOS DE IZQUIERDA O DERECHA EL NEOLIBERALISMO GENERA POBREZA Y DESIGUALDAD
Desigualdad y pobreza: la urgencia de cambiar el modelo
Raúl Zibechi
La guerra global por los alimentos pone en videncia que los planes sociales son insuficientes para paliar la pobreza y que sólo la superación del actual modelo permite disminuir la desigualdad que acecha la región.
En sólo seis meses hay 10 millones de nuevos pobres en América Latina. Aunque en esta región el precio de los alimentos subió menos que en el resto del mundo (15% frente al 68%), la cantidad de pobres creció de 190 a 200 millones en sólo seis meses, según el sociólogo argentino Bernardo Kliksberg, asesor del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)[1]. Pero esto es apenas el comienzo.
Según Amartya Sen, premio Nobel de Economía con quien Kliksberg acaba de publicar el libro “Primero la gente”, desde hace treinta años se viene previendo que puede haber hambruna en los países productores de alimentos. La crisis alimentaria en curso, hija directa del estallido de la burbuja especulativa inmobiliaria, corta en seco cualquier análisis que pretenda eludir la responsabilidad del modelo en la generación de pobreza. Sobre todo, cuando se sabe que la región produce alimentos suficientes para atender a una población tres veces superior a la que contiene.
Combatir la desigualdad
América Latina es la región con más desigualdad del mundo. Pese a que buena parte de los países de Sudamérica cuenta desde hace varios años con gobiernos progresistas y de izquierda, la desigualdad sigue creciendo, por lo menos en el Cono Sur.
Un reciente estudio del Intituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA) de Brasil, revela que el 10% de la población concentra el 75,4% de la riqueza. Las políticas sociales del gobierno Lula, que se aplican desde 2003 para aliviar la pobreza, han mejorado levemente la desigualdad, pero tan poco que apenas se nota. Lo grave es que se trata de los mismos niveles de desigualdad que existían en el siglo XVIII. Marcio Pochman, miembro del PT y director del IPEA, afirmó que los datos demuestran “cómo a despecho de los cambios en el régimen político y en el padrón de desarrollo del país, la riqueza continúa pésimamente distribuida entre los brasileños”[2].
Según Pochman, en el siglo XVIII en Rio de Janeiro el 10% más rico detentaba el 68% de la riqueza, mientras hoy concentra el 63%. Sao Paulo marcha delante de otras ciudades con el 73,4% de concentración de riqueza por el 10% más rico. En opinión del director del IPEA, “ningún país del mundo consiguió acabar con las desigualdades sociales sin una reforma tributaria de verdad”. Explica que los impuestos indirectos como el IVA (valor agregado), predominantes en la región, castigan a los más pobres: el 10% más pobre en Brasil paga un 44,5% más que el 10% más rico, ya que la carga tributaria representa un 33% de la renta de los más pobres y sólo un 22% de la renta de los más ricos.
Gobernabilidad conservadora
Un estudio del economista Claudio Lozano, de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), difundido en febrero de 2008, revela que en los últimos cuatro años “de cada 100 nuevos pesos que se generaron, el 30% más rico se apropió de 62”. Por eso, estima, luego de cinco años de crecimiento económico (con un un PIB un 36% mayor que el de 2001), sigue habiendo un 30% de pobres.
Se trata de un modelo concentrador, al que denomina “gobernabilidad conservadora”, que está comenzando a bloquear la continuidad de la expansión y que impide aprovechar las buenas oportunidades como las que existieron en los últimos cinco años. Peor aún, porque el ciclo de crecimiento parece estar llegando a su fin, en medio de una espiral inflacionista especulativa. “La inflación actúa como mecanismo corrector y preservador de las ganancias extraordinarias del empresariado más concentrado”, asegura Lozano. A la vez, en el caso argentino es potenciada porque “los ricos consumen mucho e invierten poco y mal”[3].
El caso uruguayo, por completar un breve panorama de tres gobiernos surgidos como consecuencia de la oleada anti neoliberal, no es muy diferente. El de Tabaré Vázquez es el único gobierno que implementó una reforma tributaria importante, progresiva, que grava más a los que tienen mayores ingresos. Pero no grava al capital. Así, los datos avalan el crecimiento de la desigualdad aún en los tres años de gobierno progresista.
El índice Gini, con el que se mide la desigualdad, se viene deteriorando en Uruguay en los últimos 20 años, o sea desde la implantación del modelo neoliberal. Y lo hace de modo consistente, en períodos de crisis y de crecimiento, bajo gobiernos de derecha y de izquierda. En 1991 era 41,1 para pasar a 45 en 2002, en el pico de la crisis económico-financiera. En 2005, cuando asumió Tabaré Vázquez, bajó a 44,1 para situarse en 2007 en 45,7[4]. Incluso bajo el gobierno de izquierda, y en un país que presenta el menor índice de desigualdad del continente, el 20% más rico sigue concentrando cada vez más ingresos. En 2001 captaba el 46,4%, en 2002 llegó al 50,3% y en 2007, luego de la reforma tributaria, llegó al 51,1%.
Parece evidente, como señala el citado informe de las economistas Verónica Amarante y Andrea Vogorito, que “no se puede esperar que las políticas de transferencias de ingresos solucionen por, sí solas”, los problemas de pobreza e indigencia. Se refieren a los planes sociales vigentes en Uruguay, pero también en Brasil y Argentina, que aliviaron la pobreza hasta que la especulación con los alimentos comenzó a revertir los pequeños avances del último lustro.
Parece fuera de duda que lo que está en cuestión es la continuidad del modelo neoliberal en su fase de apropiación de los bienes comunes (minería, forestación, soja, caña para agrocombustibles). Hasta ahora, la exclusión y la pobreza que genera se venían suavizando con planes sociales, que en el caso de Brasil abarcan al 25% de la población. Pero la voracidad del capital impone un cambio de rumbo. Las reformas en los impuestos y los planes sociales seguirán siendo instrumentos necesarios. Pero la pobreza y la desigualdad, sólo bajarán de forma significativa cuando el actual modelo de acumulación por robo y especulación, sea archivado y se implemente otro asentado en el crecimiento endógeno.
ENLACE A NOTA
Raúl Zibechi
La guerra global por los alimentos pone en videncia que los planes sociales son insuficientes para paliar la pobreza y que sólo la superación del actual modelo permite disminuir la desigualdad que acecha la región.
En sólo seis meses hay 10 millones de nuevos pobres en América Latina. Aunque en esta región el precio de los alimentos subió menos que en el resto del mundo (15% frente al 68%), la cantidad de pobres creció de 190 a 200 millones en sólo seis meses, según el sociólogo argentino Bernardo Kliksberg, asesor del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)[1]. Pero esto es apenas el comienzo.
Según Amartya Sen, premio Nobel de Economía con quien Kliksberg acaba de publicar el libro “Primero la gente”, desde hace treinta años se viene previendo que puede haber hambruna en los países productores de alimentos. La crisis alimentaria en curso, hija directa del estallido de la burbuja especulativa inmobiliaria, corta en seco cualquier análisis que pretenda eludir la responsabilidad del modelo en la generación de pobreza. Sobre todo, cuando se sabe que la región produce alimentos suficientes para atender a una población tres veces superior a la que contiene.
Combatir la desigualdad
América Latina es la región con más desigualdad del mundo. Pese a que buena parte de los países de Sudamérica cuenta desde hace varios años con gobiernos progresistas y de izquierda, la desigualdad sigue creciendo, por lo menos en el Cono Sur.
Un reciente estudio del Intituto de Investigación Económica Aplicada (IPEA) de Brasil, revela que el 10% de la población concentra el 75,4% de la riqueza. Las políticas sociales del gobierno Lula, que se aplican desde 2003 para aliviar la pobreza, han mejorado levemente la desigualdad, pero tan poco que apenas se nota. Lo grave es que se trata de los mismos niveles de desigualdad que existían en el siglo XVIII. Marcio Pochman, miembro del PT y director del IPEA, afirmó que los datos demuestran “cómo a despecho de los cambios en el régimen político y en el padrón de desarrollo del país, la riqueza continúa pésimamente distribuida entre los brasileños”[2].
Según Pochman, en el siglo XVIII en Rio de Janeiro el 10% más rico detentaba el 68% de la riqueza, mientras hoy concentra el 63%. Sao Paulo marcha delante de otras ciudades con el 73,4% de concentración de riqueza por el 10% más rico. En opinión del director del IPEA, “ningún país del mundo consiguió acabar con las desigualdades sociales sin una reforma tributaria de verdad”. Explica que los impuestos indirectos como el IVA (valor agregado), predominantes en la región, castigan a los más pobres: el 10% más pobre en Brasil paga un 44,5% más que el 10% más rico, ya que la carga tributaria representa un 33% de la renta de los más pobres y sólo un 22% de la renta de los más ricos.
Gobernabilidad conservadora
Un estudio del economista Claudio Lozano, de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), difundido en febrero de 2008, revela que en los últimos cuatro años “de cada 100 nuevos pesos que se generaron, el 30% más rico se apropió de 62”. Por eso, estima, luego de cinco años de crecimiento económico (con un un PIB un 36% mayor que el de 2001), sigue habiendo un 30% de pobres.
Se trata de un modelo concentrador, al que denomina “gobernabilidad conservadora”, que está comenzando a bloquear la continuidad de la expansión y que impide aprovechar las buenas oportunidades como las que existieron en los últimos cinco años. Peor aún, porque el ciclo de crecimiento parece estar llegando a su fin, en medio de una espiral inflacionista especulativa. “La inflación actúa como mecanismo corrector y preservador de las ganancias extraordinarias del empresariado más concentrado”, asegura Lozano. A la vez, en el caso argentino es potenciada porque “los ricos consumen mucho e invierten poco y mal”[3].
El caso uruguayo, por completar un breve panorama de tres gobiernos surgidos como consecuencia de la oleada anti neoliberal, no es muy diferente. El de Tabaré Vázquez es el único gobierno que implementó una reforma tributaria importante, progresiva, que grava más a los que tienen mayores ingresos. Pero no grava al capital. Así, los datos avalan el crecimiento de la desigualdad aún en los tres años de gobierno progresista.
El índice Gini, con el que se mide la desigualdad, se viene deteriorando en Uruguay en los últimos 20 años, o sea desde la implantación del modelo neoliberal. Y lo hace de modo consistente, en períodos de crisis y de crecimiento, bajo gobiernos de derecha y de izquierda. En 1991 era 41,1 para pasar a 45 en 2002, en el pico de la crisis económico-financiera. En 2005, cuando asumió Tabaré Vázquez, bajó a 44,1 para situarse en 2007 en 45,7[4]. Incluso bajo el gobierno de izquierda, y en un país que presenta el menor índice de desigualdad del continente, el 20% más rico sigue concentrando cada vez más ingresos. En 2001 captaba el 46,4%, en 2002 llegó al 50,3% y en 2007, luego de la reforma tributaria, llegó al 51,1%.
Parece evidente, como señala el citado informe de las economistas Verónica Amarante y Andrea Vogorito, que “no se puede esperar que las políticas de transferencias de ingresos solucionen por, sí solas”, los problemas de pobreza e indigencia. Se refieren a los planes sociales vigentes en Uruguay, pero también en Brasil y Argentina, que aliviaron la pobreza hasta que la especulación con los alimentos comenzó a revertir los pequeños avances del último lustro.
Parece fuera de duda que lo que está en cuestión es la continuidad del modelo neoliberal en su fase de apropiación de los bienes comunes (minería, forestación, soja, caña para agrocombustibles). Hasta ahora, la exclusión y la pobreza que genera se venían suavizando con planes sociales, que en el caso de Brasil abarcan al 25% de la población. Pero la voracidad del capital impone un cambio de rumbo. Las reformas en los impuestos y los planes sociales seguirán siendo instrumentos necesarios. Pero la pobreza y la desigualdad, sólo bajarán de forma significativa cuando el actual modelo de acumulación por robo y especulación, sea archivado y se implemente otro asentado en el crecimiento endógeno.
ENLACE A NOTA
Etiquetas:
AL,
desigualdad,
neoliberalismo,
perdida del poder adquisitivo,
pobreza
6/23/2008
LA MANO TRAS LA REFORMA ENERGETICA
Los gigantes petroleros
Ricardo Gómez Muñoz
El ‘lobby’ petrolero manejado por Exxon
Tres grandes petroleras ‘globales’ (Exxon Mobil, RD/Shell y BP) controlan una cuota de mercado del 50% de la producción internacional de petróleo. En 2005 alcanzaban unas ventas cercanas al billón de dólares (el 60% fuera de sus países) y empleaban a más de 300.000 personas. Estas empresas lideran el ránking del mercado bursátil junto a General Electric, Vodafone y General Motors. El valor de sus activos superaba en 2005 los 630.000 millones de dólares. El lobby petrolero, que agrupa a las principales empresas petroleras privadas, es en sí mismo un poder autónomo dentro del sistema mundial. Su capacidad de presión incide muy directamente en las políticas de EE UU y de la UE. Exxon Mobil asegura en buena parte su organización y financiación.
Las actuaciones de este lobby petrolero son inequívocas con respecto al medio ambiente, la sostenibilidad del planeta y el cambio climático. En la Cumbre de Johannesburgo (2002) sobre desarrollo sostenible, el lobby petrolero presionó a Bush para que se desmarcara de los objetivos de esta Cumbre y le instó a oponerse a cualquier decisión contraria a los intereses petroleros y a bloquear cualquier avance en la firma de nuevos tratados sobre medio ambiente. La influencia de este lobby petrolero, financiado por Exxon Mobil, ha sido decisiva para que 2.000 millones de personas no tengan acceso a la energía y para que todo el planeta esté expuesto a los impactos del cambio climático.
BP en la Guerra de Iraq
En las horas y días anteriores a que EE UU y Gran Bretaña invadieron Iraq, un equipo de ingenieros de la British Petroleum (BP) en Kuwait había adiestrado a las tropas de combate del 516 Equipo de Especialistas Royal Engineers en el manejo de los campos petroleros de Iraq. Tan pronto como las tropas se hicieron con el sur del país, Robert Spears, un escocés gerente de BP, fue comisionado por el Gobierno británico para ayudar a dirigir el trabajo de reconstrucción de las refinerías. En julio, BP había obtenido ya su recompensa : uno de los primeros buques cisterna de petróleo salía desde el sur de Iraq. BP había conseguido el 25% de la venta inicial de ocho millones de barriles de las existencias actuales de petróleo iraquí. El mes anterior, Chevron había enviado la misma cantidad de petróleo desde el sur de Iraq.
Con anterioridad, ingenieros jubilados de la Royal Dutch/Shell Group habían ayudado en la formación de las tropas invasoras en Nottingham, Inglaterra. En el momento en que los yacimientos petrolíferos fueron incautados al Gobierno iraquí por los invasores, los trabajadores de las empresas fueron militarizados por el Ejército británico y enviados al sur de Iraq para ayudar a la reconstrucción. Shell, junto con Chevron, BP y otros siete gigantes del petróleo, han obtenido desde entonces contratos fabulosos para explotar la producción del crudo del ‘nuevo Iraq’. “Estamos apalancando al sector privado”, había comentado entonces Robert Crear, general de brigada de EE UU al Wall Street Journal. Este militar estaba a cargo de las tareas de “reconstrucción” en Iraq.
Nigeria : crimen y expolio de la Shell
Desde 1956, cuando Shell inició la explotación de su primer pozo en el delta del Níger, la presencia de compañías petroleras ha supuesto para la población local pobreza, malnutrición, degradación social y medioambiental, violencia y muerte. Las compañías petroleras representan una amenaza medioambiental para las comunidades vecinas del delta del Níger. Las diferentes formas de contaminación que generan hacen imposible el desarrollo de la agricultura y la pesca. También es muy difícil obtener agua potable. La tierra, la lluvia y los ríos están contaminados por la explotación petrolera y la quema de gas al aire libre, que provoca lluvia ácida convirtiendo la industria petrolera de Nigeria en la mayor fuente de calentamiento global del mundo. Para defender su tierra y su vida, la población local se ha venido enfrentando a las compañías petroleras. Esta protesta ha significado el castigo y la represalia de muchas comunidades por las fuerzas de seguridad privadas de las compañías y por el Ejército, que no ha dudado en quemar poblados enteros y disparar a manifestantes.
Y es que el Gobierno no ha querido arriesgar sus relaciones con las petroleras y el maná que representaban. Una de las acciones más brutales llevadas a cabo en los ‘90 fue la detención, el juicio arbitrario y la muerte de ocho activistas, entre los que estaba Ken Saro-Wiva, líder del movimiento protagonizado por la población ogoni. Nigeria, que obtiene el 80% de sus ingresos de la exportación del petróleo, acumula una deuda externa que supera el 90% del PIB y siete de cada diez personas viven por debajo del umbral de la pobreza.
El eje del petróleo
La invasión de Iraq para hacerse con sus campos de petróleo fue una consecuencia lógica de la Administración estadounidense en la aplicación de su política exterior de rapiña y control de los recursos mundiales. George Bush y Dick Cheney han liderado durante años un “eje de petróleo” que integra a la cúspide del poder mundial. De hecho, estos gobernantes han definido la seguridad nacional estadounidense como “el acceso al petróleo”.
El improbable ‘éxito’ de la Guerra en Iraq podría renovar para EE UU el acceso a reservas de petróleo, que son casi tan grandes como las de Arabia Saudita, lo que podría romper la influencia y los acuerdos de los países de la OPEP. Al mismo tiempo, la persistencia de este eje del petróleo proporciona grandes beneficios a políticos y gobernantes estadounidenses y mundiales, íntimamente relacionados con compañías del negocio del petróleo como Exxon Mobil, Halliburton, Chevron- Texaco, Shell o BP, por citar las más relevantes. En conclusión, son los Gobiernos y las Administraciones, como es el caso de EE UU, las que definen los conceptos de seguridad nacional o mundial sirviendo con ello a los intereses de las empresas, lo que otorga beneficios para unos pocos. Más allá de todo este negocio, no queda nada claro quién puede beneficiarse de estas políticas y situaciones.
Ricardo Gómez Muñoz
Especial Encuentro Social Alternativo al Petróleo del periódico Diagonal número 80, 12 de junio de 2008.
ENLACE A NOTA
Ricardo Gómez Muñoz
El ‘lobby’ petrolero manejado por Exxon
Tres grandes petroleras ‘globales’ (Exxon Mobil, RD/Shell y BP) controlan una cuota de mercado del 50% de la producción internacional de petróleo. En 2005 alcanzaban unas ventas cercanas al billón de dólares (el 60% fuera de sus países) y empleaban a más de 300.000 personas. Estas empresas lideran el ránking del mercado bursátil junto a General Electric, Vodafone y General Motors. El valor de sus activos superaba en 2005 los 630.000 millones de dólares. El lobby petrolero, que agrupa a las principales empresas petroleras privadas, es en sí mismo un poder autónomo dentro del sistema mundial. Su capacidad de presión incide muy directamente en las políticas de EE UU y de la UE. Exxon Mobil asegura en buena parte su organización y financiación.
Las actuaciones de este lobby petrolero son inequívocas con respecto al medio ambiente, la sostenibilidad del planeta y el cambio climático. En la Cumbre de Johannesburgo (2002) sobre desarrollo sostenible, el lobby petrolero presionó a Bush para que se desmarcara de los objetivos de esta Cumbre y le instó a oponerse a cualquier decisión contraria a los intereses petroleros y a bloquear cualquier avance en la firma de nuevos tratados sobre medio ambiente. La influencia de este lobby petrolero, financiado por Exxon Mobil, ha sido decisiva para que 2.000 millones de personas no tengan acceso a la energía y para que todo el planeta esté expuesto a los impactos del cambio climático.
BP en la Guerra de Iraq
En las horas y días anteriores a que EE UU y Gran Bretaña invadieron Iraq, un equipo de ingenieros de la British Petroleum (BP) en Kuwait había adiestrado a las tropas de combate del 516 Equipo de Especialistas Royal Engineers en el manejo de los campos petroleros de Iraq. Tan pronto como las tropas se hicieron con el sur del país, Robert Spears, un escocés gerente de BP, fue comisionado por el Gobierno británico para ayudar a dirigir el trabajo de reconstrucción de las refinerías. En julio, BP había obtenido ya su recompensa : uno de los primeros buques cisterna de petróleo salía desde el sur de Iraq. BP había conseguido el 25% de la venta inicial de ocho millones de barriles de las existencias actuales de petróleo iraquí. El mes anterior, Chevron había enviado la misma cantidad de petróleo desde el sur de Iraq.
Con anterioridad, ingenieros jubilados de la Royal Dutch/Shell Group habían ayudado en la formación de las tropas invasoras en Nottingham, Inglaterra. En el momento en que los yacimientos petrolíferos fueron incautados al Gobierno iraquí por los invasores, los trabajadores de las empresas fueron militarizados por el Ejército británico y enviados al sur de Iraq para ayudar a la reconstrucción. Shell, junto con Chevron, BP y otros siete gigantes del petróleo, han obtenido desde entonces contratos fabulosos para explotar la producción del crudo del ‘nuevo Iraq’. “Estamos apalancando al sector privado”, había comentado entonces Robert Crear, general de brigada de EE UU al Wall Street Journal. Este militar estaba a cargo de las tareas de “reconstrucción” en Iraq.
Nigeria : crimen y expolio de la Shell
Desde 1956, cuando Shell inició la explotación de su primer pozo en el delta del Níger, la presencia de compañías petroleras ha supuesto para la población local pobreza, malnutrición, degradación social y medioambiental, violencia y muerte. Las compañías petroleras representan una amenaza medioambiental para las comunidades vecinas del delta del Níger. Las diferentes formas de contaminación que generan hacen imposible el desarrollo de la agricultura y la pesca. También es muy difícil obtener agua potable. La tierra, la lluvia y los ríos están contaminados por la explotación petrolera y la quema de gas al aire libre, que provoca lluvia ácida convirtiendo la industria petrolera de Nigeria en la mayor fuente de calentamiento global del mundo. Para defender su tierra y su vida, la población local se ha venido enfrentando a las compañías petroleras. Esta protesta ha significado el castigo y la represalia de muchas comunidades por las fuerzas de seguridad privadas de las compañías y por el Ejército, que no ha dudado en quemar poblados enteros y disparar a manifestantes.
Y es que el Gobierno no ha querido arriesgar sus relaciones con las petroleras y el maná que representaban. Una de las acciones más brutales llevadas a cabo en los ‘90 fue la detención, el juicio arbitrario y la muerte de ocho activistas, entre los que estaba Ken Saro-Wiva, líder del movimiento protagonizado por la población ogoni. Nigeria, que obtiene el 80% de sus ingresos de la exportación del petróleo, acumula una deuda externa que supera el 90% del PIB y siete de cada diez personas viven por debajo del umbral de la pobreza.
El eje del petróleo
La invasión de Iraq para hacerse con sus campos de petróleo fue una consecuencia lógica de la Administración estadounidense en la aplicación de su política exterior de rapiña y control de los recursos mundiales. George Bush y Dick Cheney han liderado durante años un “eje de petróleo” que integra a la cúspide del poder mundial. De hecho, estos gobernantes han definido la seguridad nacional estadounidense como “el acceso al petróleo”.
El improbable ‘éxito’ de la Guerra en Iraq podría renovar para EE UU el acceso a reservas de petróleo, que son casi tan grandes como las de Arabia Saudita, lo que podría romper la influencia y los acuerdos de los países de la OPEP. Al mismo tiempo, la persistencia de este eje del petróleo proporciona grandes beneficios a políticos y gobernantes estadounidenses y mundiales, íntimamente relacionados con compañías del negocio del petróleo como Exxon Mobil, Halliburton, Chevron- Texaco, Shell o BP, por citar las más relevantes. En conclusión, son los Gobiernos y las Administraciones, como es el caso de EE UU, las que definen los conceptos de seguridad nacional o mundial sirviendo con ello a los intereses de las empresas, lo que otorga beneficios para unos pocos. Más allá de todo este negocio, no queda nada claro quién puede beneficiarse de estas políticas y situaciones.
Ricardo Gómez Muñoz
Especial Encuentro Social Alternativo al Petróleo del periódico Diagonal número 80, 12 de junio de 2008.
ENLACE A NOTA
Etiquetas:
ecologia,
guerra,
pobreza,
transnacionales petroleras
6/11/2008
DERECHO A LA INSURGENCIA CONTRA GOBIERNOS IMPOPULARES
Las guerrillas no son una moda, son una respuesta a la represión y cerrazón políticas
Pedro Echeverría V.
1. ¡Increíble! ¿Entró Hugo Chávez en un estado de desesperación o alguien imitó su voz para que los medios de información del mundo, al servicio del imperio yanqui, den a conocer jubilosamente sus declaraciones? Obviamente las FARC y demás guerrillas del mundo no le van a hacer caso a ese llamado que, al parecer, formuló el domingo a las guerrillas colombianas para que liberen, "a cambio de nada", a secuestrados en poder de los rebeldes; además, dijo que "la guerra de guerrillas pasó a la historia... y ustedes en las FARC deben saber una cosa: que ustedes se han convertido en una excusa del imperio, (el gobierno de los Estados Unidos), para amenazarnos a todos nosotros". Chávez ha recibido el aplauso de los gobiernos que están al servicio de EEUU y, aún más, ahora le exigen que cumpla su palabra. El siguiente paso de los perros del imperio será ahora exigirle que extermine a los terroristas, a los luchadores radicales y a los rebeldes. Todavía no lo creo.
2. Hugo Chávez sabe a perfección que los yanquis no necesitan excusa alguna para amenazar. El gobierno de EEUU amenaza y somete a quien le de la gana. Bush dividió al mundo en aliados y terroristas. Invadió a Afganistán porque, según dijo, allí se ocultaba Bin Laden. Después invadió Iraq con el argumento de que escondía un gran armamento, pero los enviados de la ONU informaron que nunca hubo tal. Sabe Chávez que EEUU no necesita ningún pretexto porque desde hace varios años seleccionó a los países que forman parte, según sus criterios, del “Eje del mal” e inició una serie de agresiones contra ellos y sus vecinos. Cuando EEUU decide dar un paso los pretextos siempre les sobrarán. Durante décadas de manera permanente dijo que sus repetidas intervenciones armadas eran para apoyar los intereses de sus connacionales y salvar sus inversiones. Chávez lo sabe mejor que nadie, por eso me ha parecido extraña su posición y hasta he tenido duda que sea él.
3. ¿Qué corriente de izquierda puede negar o regatear el enorme papel que Chávez ha jugado en los últimos ocho años en Venezuela y en América Latina frente al saqueador y asesino gobierno de Bush? Más aún, se ha concluido que es el alumno más aventajado y, al mismo tiempo, el heredero de las luchas antimperialistas de Fidel Castro en el continente. ¿Qué pasó entonces en la cabeza de Chávez o en la de sus consejeros al pensar que las condiciones políticas venezolanas son idénticas a las de México, Haití. Guatemala, El Salvador o Colombia? En México, cuando se da ese tipo de cambios intempestivos o que no nos damos cuenta, preguntamos: ¿Qué fumaste? o advertimos: “estás orinando fuera de la bacinica”. Chávez sabe muy bien que las guerrillas y otras formas de lucha como los movimientos de masas, las huelgas generales, los piquetes bloqueando avenidas y plazas, así como otras más batallas de los explotados, no pueden estar fuera de tiempo.
4. Los empresarios y gobiernos, en todo el mundo, quisieran controlar absolutamente todo: monopolizar la economía, la política, la propiedad, la cultura; así lo hicieron durante siglos a pesar de las débiles oposiciones y protestas. Sin embargo esa clase social dominante ha tenido que dar pasos atrás, hacer concesiones y poner en práctica reformas agrarias, laborales, electorales, sólo por la presión de las luchas de los trabajadores. Hoy quizá en un 20 por ciento de países, sobre todo en Europa, por luchas que duraron siglos, la burguesía ha tenido que ser “inteligente” para respetar las luchas legales de la oposición; pero en el otro 80 por ciento de los países la represión contra los trabajadores ha sido abierta y brutal. Incluso en países como México, donde los procesos electorales se implantaron desde 1824, el 70 por ciento de la población sigue viviendo en la pobreza y la miseria. Basta con ese sólo dato para demostrar hasta qué grado la población es explotada y oprimida.
5. La guerrilla en América Latina no puede pasar de moda porque las condiciones económicas y políticas del continente, en perjuicio de la mayoría de la población, siguen vigentes. Se han registrado enormes cambios en las ciudades, la tecnología ha crecido sin paralelo, los automóviles se han multiplicado en las ciudades y el 80 por ciento de la población tiene por lo menos una televisión, pero para los explotados y oprimidos, para los millones de desempleados y marginados de siempre, pareciera que no han pasado los siglos. Para aprovecharse y dar continuidad a este estado de cosas la burguesía ha sometido con gran saña la más mínima protesta u oposición. Si Chávez no hubiera usado la fuerza, o cierto grado de fuerza, en Venezuela estuvieran gobernando los partidos burgueses tradicionales, los medios de información continuarían idiotizando a la población y los yanquis seguirían saqueando los recursos naturales. Quizá el mismo Chávez estaría siendo defraudado en lo electoral.
6. ¿Qué harían las FARC frente a un gobierno abiertamente asesino, como el de Álvaro Uribe (apoyado por el gobierno de Bush) que se frena un poco a bombardear campamentos por la existencia de presos canjeables? ¿Se olvida acaso que muchos de esos presos actuaron contra el pueblo y han sido una moneda necesaria de cambio con los heroicos presos guerrilleros que tiene el gobierno? Es entendible la desesperación de Chávez y la presión que sufre por parte de los familiares de esos presos, pero la guerrilla surgió hace 44 años para luchar por los intereses de los explotados y más pobres y es ella la que tiene que decidir qué hacer.
Chávez no puede usar su prestigio, su gran autoridad para pedir la desaparición de la guerrilla. Seguramente en Venezuela, en Bolivia y Ecuador no es necesaria la guerrilla porque los pobres, los explotados, ahora están experimentando un nuevo gobierno que les ha dado espacios para encaminar sus peticiones y sus luchas, pero no en México, Guatemala y demás.
7. Fidel Castro asumió el poder en Cuba en enero de 1959 después de encabezar una guerrilla y con ella hacer posible el triunfo de la Revolución contra el dictador Batista. Después Castro, siendo presidente, apoyó más de cinco movimientos guerrilleros que luchaban contra gobiernos pronorteamericanos en el continente. No fueron apoyos materiales porque Cuba carecía de medios para otorgarlos, pero Fidel nunca dejó de analizar en sus largos discursos la pobreza y desesperación de los pueblos ante un imperio yanqui asociado a las burguesías nacionales de cada país. Hugo Chávez no asumió el poder por la vía guerrillera sino por el proceso electoral; pero tuvo que enfrentar la violencia con el apoyo del ejército cuando se rebeló contra el gobierno Carlos Andrés Pérez y cuando en 2002 fue “derrocado” por 48 horas. Los explotados nunca han sido violentos por gusto; han usado la violencia para defenderse contra la burguesía que nunca los ha dejado vivir en paz.
8. En México los movimientos guerrilleros han estado presente en toda su historia. Durante el coloniaje español la guerrilla indígena fue permanente. La misma lucha de Independencia se inició como un levantamiento que luego fue una resistencia guerrillera. Las invasiones yanquis y europeas a México en el siglo XIX sufrieron los permanentes acosos de heroicos guerrilleros. Durante el Porfiriato y la Revolución los guerrilleros, quizá más que los ejércitos formales, jugaron un importantísimo papel. ¿Qué fueron las guerrillas mexicanas de Ciudad Madera (Chihuahua), la de Jenaro Vázquez y Lucio Cabañas del estado de Guerrero, las guerrillas urbanas de principios de los 70 y por qué son las actuales guerrillas encabezadas hoy por el EPR? Cada guerrilla responde a condiciones concretas: injusticias, miseria, cerrazón, represión, desesperación, persecución, amenazas. Nadie podrá exterminar las guerrillas si no se transforman las relaciones sociales. Chávez lo sabe, por eso no creo lo que oí.
ENLACE
Pedro Echeverría V.
1. ¡Increíble! ¿Entró Hugo Chávez en un estado de desesperación o alguien imitó su voz para que los medios de información del mundo, al servicio del imperio yanqui, den a conocer jubilosamente sus declaraciones? Obviamente las FARC y demás guerrillas del mundo no le van a hacer caso a ese llamado que, al parecer, formuló el domingo a las guerrillas colombianas para que liberen, "a cambio de nada", a secuestrados en poder de los rebeldes; además, dijo que "la guerra de guerrillas pasó a la historia... y ustedes en las FARC deben saber una cosa: que ustedes se han convertido en una excusa del imperio, (el gobierno de los Estados Unidos), para amenazarnos a todos nosotros". Chávez ha recibido el aplauso de los gobiernos que están al servicio de EEUU y, aún más, ahora le exigen que cumpla su palabra. El siguiente paso de los perros del imperio será ahora exigirle que extermine a los terroristas, a los luchadores radicales y a los rebeldes. Todavía no lo creo.
2. Hugo Chávez sabe a perfección que los yanquis no necesitan excusa alguna para amenazar. El gobierno de EEUU amenaza y somete a quien le de la gana. Bush dividió al mundo en aliados y terroristas. Invadió a Afganistán porque, según dijo, allí se ocultaba Bin Laden. Después invadió Iraq con el argumento de que escondía un gran armamento, pero los enviados de la ONU informaron que nunca hubo tal. Sabe Chávez que EEUU no necesita ningún pretexto porque desde hace varios años seleccionó a los países que forman parte, según sus criterios, del “Eje del mal” e inició una serie de agresiones contra ellos y sus vecinos. Cuando EEUU decide dar un paso los pretextos siempre les sobrarán. Durante décadas de manera permanente dijo que sus repetidas intervenciones armadas eran para apoyar los intereses de sus connacionales y salvar sus inversiones. Chávez lo sabe mejor que nadie, por eso me ha parecido extraña su posición y hasta he tenido duda que sea él.
3. ¿Qué corriente de izquierda puede negar o regatear el enorme papel que Chávez ha jugado en los últimos ocho años en Venezuela y en América Latina frente al saqueador y asesino gobierno de Bush? Más aún, se ha concluido que es el alumno más aventajado y, al mismo tiempo, el heredero de las luchas antimperialistas de Fidel Castro en el continente. ¿Qué pasó entonces en la cabeza de Chávez o en la de sus consejeros al pensar que las condiciones políticas venezolanas son idénticas a las de México, Haití. Guatemala, El Salvador o Colombia? En México, cuando se da ese tipo de cambios intempestivos o que no nos damos cuenta, preguntamos: ¿Qué fumaste? o advertimos: “estás orinando fuera de la bacinica”. Chávez sabe muy bien que las guerrillas y otras formas de lucha como los movimientos de masas, las huelgas generales, los piquetes bloqueando avenidas y plazas, así como otras más batallas de los explotados, no pueden estar fuera de tiempo.
4. Los empresarios y gobiernos, en todo el mundo, quisieran controlar absolutamente todo: monopolizar la economía, la política, la propiedad, la cultura; así lo hicieron durante siglos a pesar de las débiles oposiciones y protestas. Sin embargo esa clase social dominante ha tenido que dar pasos atrás, hacer concesiones y poner en práctica reformas agrarias, laborales, electorales, sólo por la presión de las luchas de los trabajadores. Hoy quizá en un 20 por ciento de países, sobre todo en Europa, por luchas que duraron siglos, la burguesía ha tenido que ser “inteligente” para respetar las luchas legales de la oposición; pero en el otro 80 por ciento de los países la represión contra los trabajadores ha sido abierta y brutal. Incluso en países como México, donde los procesos electorales se implantaron desde 1824, el 70 por ciento de la población sigue viviendo en la pobreza y la miseria. Basta con ese sólo dato para demostrar hasta qué grado la población es explotada y oprimida.
5. La guerrilla en América Latina no puede pasar de moda porque las condiciones económicas y políticas del continente, en perjuicio de la mayoría de la población, siguen vigentes. Se han registrado enormes cambios en las ciudades, la tecnología ha crecido sin paralelo, los automóviles se han multiplicado en las ciudades y el 80 por ciento de la población tiene por lo menos una televisión, pero para los explotados y oprimidos, para los millones de desempleados y marginados de siempre, pareciera que no han pasado los siglos. Para aprovecharse y dar continuidad a este estado de cosas la burguesía ha sometido con gran saña la más mínima protesta u oposición. Si Chávez no hubiera usado la fuerza, o cierto grado de fuerza, en Venezuela estuvieran gobernando los partidos burgueses tradicionales, los medios de información continuarían idiotizando a la población y los yanquis seguirían saqueando los recursos naturales. Quizá el mismo Chávez estaría siendo defraudado en lo electoral.
6. ¿Qué harían las FARC frente a un gobierno abiertamente asesino, como el de Álvaro Uribe (apoyado por el gobierno de Bush) que se frena un poco a bombardear campamentos por la existencia de presos canjeables? ¿Se olvida acaso que muchos de esos presos actuaron contra el pueblo y han sido una moneda necesaria de cambio con los heroicos presos guerrilleros que tiene el gobierno? Es entendible la desesperación de Chávez y la presión que sufre por parte de los familiares de esos presos, pero la guerrilla surgió hace 44 años para luchar por los intereses de los explotados y más pobres y es ella la que tiene que decidir qué hacer.
Chávez no puede usar su prestigio, su gran autoridad para pedir la desaparición de la guerrilla. Seguramente en Venezuela, en Bolivia y Ecuador no es necesaria la guerrilla porque los pobres, los explotados, ahora están experimentando un nuevo gobierno que les ha dado espacios para encaminar sus peticiones y sus luchas, pero no en México, Guatemala y demás.
7. Fidel Castro asumió el poder en Cuba en enero de 1959 después de encabezar una guerrilla y con ella hacer posible el triunfo de la Revolución contra el dictador Batista. Después Castro, siendo presidente, apoyó más de cinco movimientos guerrilleros que luchaban contra gobiernos pronorteamericanos en el continente. No fueron apoyos materiales porque Cuba carecía de medios para otorgarlos, pero Fidel nunca dejó de analizar en sus largos discursos la pobreza y desesperación de los pueblos ante un imperio yanqui asociado a las burguesías nacionales de cada país. Hugo Chávez no asumió el poder por la vía guerrillera sino por el proceso electoral; pero tuvo que enfrentar la violencia con el apoyo del ejército cuando se rebeló contra el gobierno Carlos Andrés Pérez y cuando en 2002 fue “derrocado” por 48 horas. Los explotados nunca han sido violentos por gusto; han usado la violencia para defenderse contra la burguesía que nunca los ha dejado vivir en paz.
8. En México los movimientos guerrilleros han estado presente en toda su historia. Durante el coloniaje español la guerrilla indígena fue permanente. La misma lucha de Independencia se inició como un levantamiento que luego fue una resistencia guerrillera. Las invasiones yanquis y europeas a México en el siglo XIX sufrieron los permanentes acosos de heroicos guerrilleros. Durante el Porfiriato y la Revolución los guerrilleros, quizá más que los ejércitos formales, jugaron un importantísimo papel. ¿Qué fueron las guerrillas mexicanas de Ciudad Madera (Chihuahua), la de Jenaro Vázquez y Lucio Cabañas del estado de Guerrero, las guerrillas urbanas de principios de los 70 y por qué son las actuales guerrillas encabezadas hoy por el EPR? Cada guerrilla responde a condiciones concretas: injusticias, miseria, cerrazón, represión, desesperación, persecución, amenazas. Nadie podrá exterminar las guerrillas si no se transforman las relaciones sociales. Chávez lo sabe, por eso no creo lo que oí.
ENLACE
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
