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7/17/2008

PLAN MÉRIDA: TERRORISMO DE ESTADO GARANTIZADO POR LA CIA PARA SAQUEAR NUESTRO PAÍS

Con el Plan Mérida, los ejércitos de México y Centroamérica serán bien entrenados por la CIA




Pedro Echeverría

1. El Plan México (o Iniciativa Mérida) tiene un enorme significado para el gobierno de EEUU porque en corto tiempo le permitirá penetrar más directamente en México y Centroamérica. Su negocio en este momento es venderles a sus lacayos del sur todo el armamento necesario, otorgar todo el entrenamiento y las estrategias de intervención militar; pero más tarde, cuando el gobierno mexicano grite: “la patria está en peligro”, de inmediato tendremos aquí al ejército yanqui para “salvar al país” del peligro que lo acecha, así como para garantizar las propiedades e inversiones de sus connacionales. En estos países al sur del Río Bravo, no puede decirse que EEUU está buscando un resquicio para meterse porque desde hace un siglo está adentro dominando economía y política. Lo que ahora busca es asegurarse militarmente ante el avance de los grupos que se oponen a su política imperial. Por eso ha buscado encerrarse tras un muro de piedra electrizado y cercado por batallones de soldados.

2. Para EEUU entrenar soldados de un ejército significa no solo entrenamiento físico brutal, tal como se puede ver el la película de Kubrich, Cara de Guerra; significa un absoluto “lavado de cerebro” que consiste en el cambio total de valores para imponer una ideología de defensa al poder y de odio hacia quienes se oponen a él. Un soldado o jefe militar entrenado por el ejército de los EEUU es un personaje que ha sido bloqueado mentalmente a fin de que sólo aprenda a escuchar la voz de mando. Quien pretenda que un soldado entrenado e ideologizado en EEUU entienda razones que van contra su dogma o contra el “chip” que le han metido en la cabeza, estará equivocado. Ese es el objetivo que persigue la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los EEUU al comprometerse a entrenar a los militares que se le propongan. ¿Para que se necesitarán soldados yanquis en México si los mexicanos y centroamericanos entrenados allí, en sus escuelas de Panamá y Miami, salen aptos para hacer lo mismo?

3. Dana Perino, vocera de la Casa Blanca, señaló que Estados Unidos espera una mayor cooperación con México en el área de inteligencia tras la aprobación de fondos de la Iniciativa Mérida (Plan México) para la lucha antinarcóticos. La cooperación estrecha con los países participantes de esa medida, que incluye también a Centroamérica, abarca el sistema de inteligencia y la capacitación del personal. 'Vamos a ayudar con mucho entrenamiento allí, lo cual considero esencial para mejorar la situación', recalcó sobre los 400 millones de dólares que se destinarán a México bajo esa iniciativa y 65 millones para Centroamérica. Los recursos destinados a México ayudarán en el mejoramiento de la aplicación de las leyes, 'especialmente en la región fronteriza donde por mucho tiempo ha habido una situación caótica. El presidente (mexicano, Felipe) Calderón ha estado dedicado a tratar de mejorar la situación, y lo ayudaremos”.

4. El gobierno de Bush está preocupado y actuando “para el bienestar y la seguridad de los EEUU”. A pesar de que el gobierno de Calderón se desanimó durante 15 días (porque EEUU le exigía abrirse más) el gobierno de Bush entendió que eran suficientes los acuerdos logrados para los intereses norteamericanos. Le venderán a México helicópteros, armamento, computadoras, avionetas, uniformes, además que entrenarán a miles de militares en todo tipo de intervención contra grupos organizados. Ahora le llaman “delincuencia organizada” a los narcotraficantes, pero desde hace algún tiempo se ha empezado a acusar al EPR, a la APPO, a los zapatistas y a varios grupos más de izquierda, de estar ligados al narcotráfico. Sólo basta con decir que el titular de Seguridad Nacional (Guillermo Valdés) ha declarado que no se puede descartar la posibilidad de que dinero del narcotráfico esté involucrado en las campañas de algunos legisladores; obviamente éstos han protestado.

5. Sólo bastó con que legisladores del PRD y del PRI exigieran la renuncia de Valdés (por dedicarse a espiar descaradamente a la oposición) para que éste revirara con acusaciones que deberá probar para no quedar como un irresponsable mentiroso. La realidad es que (y esto sí está probado) el narcotráfico vive en sus anchas en México entre las clase empresarial, gubernamental y en el más alto nivel del ejército, siendo ello el motivo fundamental por lo que ha resultado casi imposible aminorar su presencia en el país. A casi dos años de mantener el gobierno a muchas decenas de miles de miembros del ejército en las calles de la mayoría de los estados de la República, pareciera que el narcotráfico se ha multiplicado mientras cientos de miembros de militares, así como de otras policías y civiles, caen abatidos por el “fuego cruzado”. Sólo en junio hubo 443 asesinatos relacionados con el narcotráfico.

6. El Plan de EEUU está dirigido a la reconquista total de México y demás países centroamericanos. ¿No se recuerda acaso el Plan Puebla Panamá (PPP), un proyecto impulsado por Vicente Fox y auspiciado por el gobierno de EEUU que involucró a México, Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

Uno de los pocos países que se mantenía al margen de este tipo de planes e incursiones militares fue Nicaragua, esencialmente por su historia de lucha guerrillera encabezada por el sandinismo, pero tras la llegada al gobierno de Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños los militares yanquis comenzaron a transitar el suelo nicaragüense con la cínica excusa de brindar ayuda humanitaria, lo que incluyó el compromiso de que los más de 4.000 militares estadounidenses que ingresarán se encargarán de construir escuelas, centros de salud y brindar asistencia médica a las comunidades campesinas. Así se mantuvo una etapa de continuo golpeteo contra el sandinismo y los grupos de izquierda.

7. EEUU, con el Plan México, parece haber logrado extenderse con facilidad hasta Centroamérica. Además de valerse también del Plan Colombia y del gobierno proyanqui de Perú, parece querer meterse en la llamada Triple Frontera entre Argentina, Brasil y Paraguay. Una región riquísima en agua, como puede verse en la cinta cinematográfica La Misión. Desde hace décadas, cuando Paraguay era gobernado por la dictadura de Stroessner, los gobiernos yanquis descubrieron ese punto estratégico. Perece ser, como alguien señaló, otro de los “desvelos de George Bush y sus secuaces”. Con la nueva impronta que le ha dado a los Estados Unidos la lucha contra el terrorismo, el codiciado vértice sudamericano se transformó en una piedra preciosa de la que prontamente quieren apropiarse el imperio estadounidense. En esta región se concentra otro de los centros acuíferos, de reservas subterráneas de agua y biodiversidad más importantes del continente y por eso está puesta la mirada imperial sobre la zona.

6/24/2008

LA DEFORMA ENERGETICA VA A CONTRACORRIENTE DE LAS NACIONALIZACIONES EN AL

La batalla de México por el petróleo

Por: Laura Carlsen (IRCAMERICAS)

El 8 de abril pasado, el presidente Felipe Calderón soltó una bomba política sobre el escenario político mexicano. El senado recibió una iniciativa del ejecutivo que cambiaría fundamentalmente la estructura y operaciones de la compañía petrolera Petróleos Mexicanos (PEMEX). Operaciones claves de la empresa paraestatal quedarían a cargo de empresas privadas.

En su propuesta de reforma, Calderón y su Partido de Acción Nacional (PAN) se cuidaron bien de no llamar a modificar la Constitución Mexicana. La propiedad nacional del petróleo es una piedra angular del orgullo nacionalista en México desde que el Presidente Lázaro Cárdenas expropió las compañías privadas el 18 de marzo de 1938. En aquel entonces, los ciudadanos, hartos de la arrogancia y voracidad de las petroleras extranjeras, apoyaron la expropiación donando de todo, desde gallinas vivas hasta las joyas de la familia, para pagar la compensación y recuperar el control del recurso. La Constitución Mexicana es muy clara respecto a quién posee el petróleo mexicano: 'La nación tiene el dominio directo sobre todos los recursos nacionales de la plataforma continental ... (incluyendo) el petróleo y todos los hidrocarburos sólidos, líquidos o gaseosos ...'

El presidente anunció la 'iniciativa de reforma energética' como un paquete administrativo para salvar a PEMEX de una profunda crisis financiera y operativa. Para estos administradores neoliberales, la única forma de salir de esta crisis es recurrir al sector privado. De acuerdo con el gobierno de Calderón, los ciudadanos y políticos mexicanos de hoy deben reconocer que los administradores mexicanos son incapaces de estar a la altura de este lucrativo desafío, los científicos mexicanos no pueden ofrecer la tecnología necesaria, y los consumidores mexicanos prefieren que los servicios públicos estén en manos extranjeras.

Un argumento difícil de vender, dada la historia de la industria petrolera en México y las tendencias actuales en América Latina.

La sangría a PEMEX

La campaña para privatizar a PEMEX está estructurada sobre miedos y declaraciones exageradas sobre los peligros de no cumplir con lo que el presidente quiere. Un informe reciente de la división de refinerías presenta una crítica acerba: 'La industria refinadora se halla en un estado de crisis que afecta negativamente su capacidad para cumplir con sus objetivos de eficiencia y rentabilidad para abastecer la demanda interna de productos del petróleo. Lo anterior también le impide aprovechar las condiciones favorable s en el mercado mundial ...'

Prosigue aseverando que no se cuenta con estudios comprehensivos de condiciones de infraestructura, así que las plantas procesadoras experimentan cuatro veces más paros no planeados que en (la Costa Norte del Golfo en los E.U).' Sistemas de transporte, distribución y almacenaje no confiables e insuficientes han provocado una situación que 'ha reducido la flexibilidad operativa y limitado nuestra capacidad de respuesta eficiente ante las necesidades del mercado, lo que ha aumentado la vulnerabilidad de las operaciones.'

Los gasoductos tienen en promedio 25 años de instalados, con numerosas filtraciones y conexiones ilegales. La falta de capacidad de refinación le costó a PEMEX alrededor de $900 millones de dólares en 2000 y el colosal monto de $3,500 millones de dólares para 2007, y la demanda actual dicta una necesidad inmediata de incrementar la capacidad de refinación en 50%. Hoy la empresa dedica a ingeniería en procesamiento y fabricación tan sólo una quinta parte de los recursos que dedicaba a estas actividades hace 20 años.

Actualmente PEMEX importa el 40% de productos destilados del petróleo para cubrir las ventas nacionales. El costo de las importaciones ha subido de $5,500 millones de dólares en 2004 a $16,800 millones en 2007, y se espera que la demanda crezca. Las reservas probadas se están agotando rápidamente y se calcula que duren solamente 9.2 años.

Así pues, de acuerdo con los mismos informes gubernamentales, PEMEX languidece en una desorganización absoluta, debido en gran parte a un virtual estado de abandono que ha abarcado el último cuarto de siglo. Dada la dependencia de la nación de las ganancias petroleras, ¿acaso no se construyeron nuevas refinerías y se renovaron las antiguas? ¿Por qué se dejó la infraestructura a merced del deterioro?

Quiénes son responsables

Irónicamente, los mismos políticos que propone n la entrega de la refinación y otras operaciones de PEMEX a compañías extranjeras, son los responsables, al menos en parte, de la actual incapacidad de la paraestatal. Lo que todos los informes no mencionan es que gran parte del deterioro de PEMEX se fue dando bajo el régimen del mismo partido político que hoy alega que la única manera de salvar a la empresa es dar en contratación operaciones al sector privado. Calderón se desempeñó como Secretario de Energía en la administración de Vicente Fox de 2003 a 2004. Los gobiernos del PAN se han mantenido en el poder por casi ocho años, durante los cuales PEMEX superó su marca de ventas debido a los elevados precios internacionales del petróleo. ¿Por qué ese dinero no fue reinvertido en la compañía petrolera con vistas a evitar la crisis actual?

El desangramiento de PEMEX fue una decisión consciente política y administrativa tomada por dos razones. En primer término, los fondos trasegados del gigante petrolero enmascararon el verdadero estado de la economía mexicana. La Secretaría de Hacienda utilizó el ingreso de PEMEX, especialmente las inesperadas ganancias de los últimos años a las que no se fijó destino en el presupuesto aprobado por el congreso, como una caja chica. Gran parte de este dinero sirvió para saldar deuda extranjera. Una parte desapareció en la corrupción como en el caso PEMEXgate, en el que se desviaron fondos para financiar la candidatura presidencial del PRI. Y el resto se acabó en proyectos favoritos de la presidencia. Regímenes sucesivos fueron despojando a PEMEX para fines políticos, con poca o ninguna rendición de cuentas al congreso o al pueblo mexicano.

En segundo lugar, los administradores neoliberales buscaron intencionalmente crear un panorama desolador de la empresa paraestatal a fin de que prosperara su ya ardua defensa de una privatización. Sólo presentando un escenario apocalíptico podían esperar que se aprobaran las reformas legislativas claves con respecto a la industria petrolera que finalmente satisfarían los objetivos para la reforma estructural concebida por el Banco Mundial, el gobierno de Estados Unidos y los dirigentes neoliberales de México.

En su ponencia estratégica para el sector privado 2003-2006 para México, el Banco Mundial resaltó lo siguiente:

El sector [energético] requiere de $100 mil millones a $130 mil millones de dólares para mantener el paso del crecimiento económico durante la próxima década. Estos requerimientos de inversión representarán entre el 10% y el 15% del gasto federal anual, y entre 50% y 60% del presupuesto federal para la inversión... Por lo tanto, la reducción de la necesidad de fondos para el sector público a través de la participación del sector privado, sería un elemento crítico para la política del sector. La reforma del sector, junto con la del de los productos petroquímicos, atraería el muy necesitado financiamiento para el crecimiento y la eficiencia, y presentaría oportunidades significativas para el sector privado.' La International Finance Corporation (IFC) tiene los planes preparados. La IFC se concentrará en los proyectos pioneros para fines de demostración, al mismo tiempo que el sector amplía la participación privada tanto en la producción como en la distribución (incluyendo distribución de gas y contratos de servicios gaseros y petroleros).' Según el Banco Mundial, en 2006 los hidrocarburos formaban el 38% de las ganancias totales del sector público. Los privatizadores no calculan la pérdida potencial de porciones de las ganancias de PEMEX debido a los contractos y bonos para el sector privado.

Aunque existen interrogantes sobre cuán grave es el estado de PEMEX, nadie duda que enfrenta serios problemas estructurales y operativos. El debate está en cómo resolverlos. Es claro que la empresa paraestatal también encara una oportunidad históricamente sin precedentes para amasar dinero. Precios elevados como nunca antes, creciente demanda nacional e internacional, materia prima a disposición ... Cualquier empresario consideraría ésta una oportunidad ideal para hacer negocio. De hecho la presión de las trasnacionales petroleras para entrar al negocio de PEMEX lo indica de manera elocuente.

¿Petróleo mexicano, utilidades extranjeras?

En la campaña publicitaria tiempo antes de la iniciativa de reforma, las estaciones de radio repetían sin cesar el lema 'el petróleo es nuestro, vamos por él.' Las palabras procuraban imprimir en la conciencia pública que el gobierno no estaba realmente privatizando el petróleo mexicano y que era necesario que la iniciativa despegara para que todos los mexicanos se beneficiaran de ella.

En efecto, el gobierno de Calderón insiste en que su actual iniciativa no privatizará el petróleo mexicano. Ciertamente las compañías extranjeras 'no poseerían las reservas petroleras, estimadas en 29 mil millones de barriles de petróleo (aproximadamente la misma cantidad que en Estados Unidos) y en 29 millones de millones de pies cúbicos en cuanto al gas. Lo que la iniciativa hace es privatizar la administración de los aspectos más rentables, es decir la refinación, el procesamiento y el transporte.

Esta no es la primera iniciativa para abrir la industria paraestatal a la inversión privada y extranjera. Al paso de los años, presidentes partidarios del libre mercado han adoptado muchos métodos para circunvenir el mandato constitucional. Se definió a los productos petroquímicos como secundarios, y se les abrió a la inversión privada. Los contratos de servicios se ampliaron para que incluyeran la exploración y otras áreas hasta entonces inaccesibles.

La última iniciativa de Calderón da un gigantesco paso adelante. Por primera vez, las empresas extranjeras podrían participar en la refinación y la distribución. Los contratos propuestos no entregan ganancias sobre ventas directamente al sector privado, pero otorgan 'beneficios graduados' por 'buen desempeño' .

Cuauhtémoc Cárdenas, hijo de Lázaro Cárdenas y fundador del partido de la oposición Partido de la Revolución Democrática (PRD) dice que lo anterior es igual a contratos de riesgo, pero ocultos bajo un velo semántico. La Constitución prohíbe el acto de contratar. 'En el caso del petróleo y los hidrocarburos o los minerales radiactivos ... no se permitirá concesión alguna y cualquiera que pueda haberse otorgado será suspendida, y la nación llevará a cabo la explotación de estos productos.' Como tal, la reforma en su estado actual infringe la Constitución.

Lo que es más, la iniciativa puede muy bien ser una pendiente resbaladiza hacia la privatización total de la industria. Desde hace bastante tiempo la derecha ha querido privatizarla, pero el régimen de Fox nunca tuvo el respaldo ni la sagacidad política para lograr este objetivo. Ahora el ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), dividido en cuanto a las reformas, podría aprobar la iniciativa formando un bloque con el PAN para ganar la mayoría. Con las raíces nacionalistas del PRI en conflicto con los elementos neoliberales entre sus mismas filas, el resultado es aún incierto.

Vamos por el gas

La razón preponderante de que el gobierno mexicano y las trasnacionales quieran romper las restricciones de una empresa propiedad del estado yace hasta el fondo de las aguas del Golfo de México. Ahí, PEMEX reporta reservas de más de 29 mil millones de barriles de crudo. Llegar hasta él exigiría perforar 1,500 pozos de exploración para poder descubrir petróleo en 300. Hasta ahora el avance ha sido apenas de dos pozos al año.

La perforación en aguas profundas en el Golfo de México constituye más de tres cuartas partes de la producción mar adentro. El alto precio del petróleo y las nuevas tecnologías han vuelto esta clase de perforación económicamente más atractiva. Según un informe de los Servicios de Administración de Minerales (Minerals Management Services) del gobierno estadounidense, entre 2007 y 2011 se planea una inversión de más de $305 mil millones de dólares en perforación en aguas profundas, en comparación con $204 mil millones de dólares entre 2002 y 2006; gran parte de este incremento se debió a la intensificación de actividades en áreas de aguas profundas al Oeste de Africa, en América Latina y en el Golfo de México.

La iniciativa de reforma energética de la presente administración define la sustentabilidad como la capacidad de reemplazar el petróleo extraído con reservas nuevas. La evaluación de PEMEX advierte con alarma que de 2000 a 2007, 230 descubrimientos prometieron acceso a 5,700 millones de barriles de crudo, mientras que la producción durante el mismo período ascendió a 12,500 millones de barriles. 'La diferencia entre las reservas descubiertas y la producción significa que en cuanto al petróleo crudo y el gas asociado no alcanzamos una tasa de restitución por lo que se produjo a partir de las reservas (conocidas)...'

La noción de que sustentabilidad significa alcanzar una tasa de substitución para un recurso no renovable es un abierto desafío a los conceptos de desarrollo sustentable. Lo que se 'sustenta' a través de esta política es la dependencia de los combustibles fósiles.

Este enfoque de 'entrarle hasta el fondo' a la explotación de las reservas de petróleo y gas de México ha causado consternación entre los ecologistas. Empero las cuestiones del ambiente y el desarrollo sustentable han estado hasta hace muy poco prácticamente ausentes del debate.

El Premio Nobel de Química mexicano Mario Molina deplora la concentración exclusiva en la industria petrolera tanto de la izquierda como de la derecha. 'Centrar el debate únicamente en el petróleo implica una óptica miope, dado que la fuente de combustible nos alcanzará para diez o quince años cuando mucho. Es urgente que México se vuelva hacia fuentes de energía alternativas como la solar o la eólica,' afirma.

La reforma hace mención de la energía alternativa pero no establece programas ni marcas de avance en esta área. El Centro para la Investigación Energética de la UNAM informa que México podría abastecer 30% de su demanda total de energía a través de fuentes de energía renovables para el año 2025.

La reversión de las privatizaciones en Latinoamérica

La propuesta de Calderón marcha a contracorriente de lo que está aconteciendo en el resto del hemisferio. Un informe emitido para 2007 por el Baker Institute revela que el 77% de las reservas mundiales de petróleo están en manos de compañías nacionales, aunque con participación de capital privado en diversas fases tal como en Petrobras en Brasil. En América Latina la tendencia es hacia elevar la participación, regulación y papel del estado en la distribución de las ganancias. Naciones que experimentaron medidas drásticas de privatización en las pasadas décadas de reformadores neoliberales, están regresando al control público de sus recursos naturales. La razón es simple: las petroleras trasnacionales saquearon y contaminaron los países donde estaban perforando.

En Ecuador, comunidades indígenas entablaron una demanda ambiental colectiva contra Chevron-Texaco por contaminar la selva y dañar la salud de las poblaciones indígenas. El gobierno ecuatoriano se halla en negociaciones con las petroleras internacionales para aumentar el control de los activos del petróleo. Recientemente el presidente Correa llevó una propuesta a naciones europeas para apoyar un plan de sustentabilidad que conserve el petróleo ecuatoriano en el subsuelo. La propuesta,al parecer recibida favorablemente, haría que los países europeos y la comunidad internacional compensen a Ecuador $350 millones de dólares por no extraer todo su petróleo de la zona ambientalmente sensible cerca del parque Yasuní.

Poco después de su elección a la presidencia de Bolivia, Evo Morales decretó la nacionalización de compañías petroleras privadas el 1° de mayo de 2006. Los ingresos por petróleo y gas se incrementaron de $172 millones de dólares en 2002 a $1,570 millones de dólares en 2007. Este mes de mayo, Morales avanzó a la segunda etapa para colocar las industrias petrolera y gasera en poder del estado, con planes para compensar a cuatro compañías extranjeras privadas por su tenencia accionaria para control de políticas, incluyendo a la gigante Repsol, de España.

En muchos casos, los gobiernos han sido capaces de negociar tratos con empresas extranjeras manteniendo sus operaciones conforme a los nuevos términos, lo cual indica que incluso cuando se les requiere pagar mayores regalías y perder tenencia accionaria de control, las trasnacionales siguen considerando la extracción de petróleo en países en desarrollo una empresa atractiva.

El desafío lanzado

Al asumir la presidencia tras una disputada elección en 2006, Calderón, en lugar de buscar la reconciliación nacional, se embarcó de inmediato en la ruta que le presentaban el gobierno de Estados Unidos, el Banco Mundial y otros agentes de la globalización corporativa, conocidos como la 'tercera generación' de reformas de ajuste estructural.

Las reformas calderonistas también avanzan hacia dos objetivos esenciales para la estrategia de seguridad de Bush promovidas en el contexto del Acuerdo para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN, en inglés SPP). El primero es desarrollar la seguridad energética de E.U. garantizando su acceso a colosales reservas en aguas profundas del Golfo de México, incluyendo la porción que pertenece a México. De unos 53,800 millones de barriles de crudo que se estiman como reservas potenciales de México, se cree que alrededor de 55% yacen bajo miles de pies de agua, sal y tierra en las aguas profundas del Golfo.

El segundo objetivo es abrir la producción y el mercado de petróleo y gas a las compañías extranjeras. El Consejo Norteamericano para la Competitividad o CNAC (en inglés, North American Competitiveness Council (NACC), que es el documento del sector privado adjunto al ASPAN, expone las metas para 2008: 'Emitir un análisis de hitos de progreso que ilustre las fallas de desempeño financiero y operativo de PEMEX' (la evaluación del 30 de marzo cumple este requisito) y 'liberalizar el comercio, almacenaje y distribución de los productos refinados.' Esto último lo cubren las reformas propuestas. Chevron se encuentra entre los miembros del NACC que participan directamente en las negociaciones trilaterales del ASPAN.

Su Banco Internacional para la Reconstrucción y el Desarrollo (BIRD), ya cuenta con la aprobación de las reformas. Un informe del BIRD elaborado durante el gobierno de Fox declara: 'En el sector energético el Banco apoyará las principales medidas que se esperan de la reforma contempladas por el gobierno en los sectores del petróleo, gas natural y electricidad. Se espera que dicha operación sea respaldada por un servicio AAA para la revisión del sector energético.' Se han citado reiteradamente demoras en la reforma estructural de la industria petrolera y gasera—léase privatización—como uno de los principales obstáculos para los planes del banco en México.

Los planificadores neoliberales han codiciado por años la iniciativa de reforma de PEMEX, pero el rechazo popular a ella la ha demorado. La respuesta inmediata de la oposición demostró justamente cuán verdaderamente incendiaria es la reforma energética en la política mexicana de hoy. El Frente Amplio Progresista tomó las tribunas de ambas cámaras del Congreso exigiendo un debate nacional acerca de las reformas a PEMEX.

Prevalecieron. El primero de una serie de 23 foros públicos para debatir la reforma energética se celebró el 13 de mayo de 2008.

El ex candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador ha estado librando una enérgica campaña en todo el país llamando a preparar movilizaciones masivas contra la privatización de la industria petrolera. Aunque su partido, el PRD, está siendo destruido por luchas internas, López Obrador posee una capacidad formidable para movilizar partidarios, y el asunto de PEMEX les motiva tal vez mucho más que cualquier otro tema político actual. Ha organizado brigadas para la defensa del petróleo tanto de mujeres (llamadas Las Adelitas, por las mujeres que participaron en la Revolución Mexicana) como de hombres.

Aquí hay mucho más en juego que mitos nacionalistas o aun el control de la mayor empresa de América Latina. Las reformas a PEMEX marcarán un rumbo para la integración regional y el futuro económico de México. La reforma representa oportunidades de negocios potencialmente excelentes para las ya atiborradas trasnacionales petroleras y una prórroga para la economía estadounidense dependiente de los combustibles (fósiles).

Al mismo tiempo, la perforación en aguas profundas implica serios riesgos ambientales y costos económicos. La dependencia de los combustibles y el rápido agotamiento del petróleo restante dejan mínimas esperanzas a las futuras generaciones. El plan como es actualmente no toma en consideración el aumento de emisiones ni la conservación de energía para el futuro. Ceder en contratación partes de PEMEX significa también la pérdida de un instrumento de desarrollo que puede aprovecharse para el bien público.

El público tiene el derecho y la necesidad de participar en este debate crucial por el futuro de México y de la región como un todo.

DEFENSA DE PEMEX ANTE EL ENTREGUISMO DE FECAL

Oligopolios de Estados Unidos y Europa, atrás del interés por privatizar PEMEX

Por: INFODEMEX

Mientras los países productores de petróleo recuperan el control de sus recursos estratégicos -Rusia, Venezuela, Irán, Argentina y otros- y promueven el desarrollo de una política de Estado en materia energética, el gobierno de facto de Felipe Calderón tiene prisa por concretar la apertura de Petróleos Mexicanos (PEMEX) en favor de trasnacionales 'voraces' de Estados Unidos y la Unión Europea, movido por intereses oligopólicos, pese a que los grupos de poder mexicanos sólo juegan un papel 'secundario'.

A la anterior conclusión llegaron el secretario de Relaciones Exteriores del 'gobierno legítimo', Gustavo Iruegas; el jurista y ex consejero del Instituto Federal Electoral Jaime Cárdenas; el presidente del Centro de Estudios Geopolíticos en Energía y Medio Ambiente, Miguel García Reyes, y Celeste Sáenz de Miera y José Manuel Orozco durante un foro sobre la reforma energética.

Los especialistas en el tema advirtieron que en estos momentos, en los que continúa en disputa la nación, la 'oligarquía, conformada por los muy ricos y su gerencia administrativa' encarnada en el gobierno de Calderón, en lugar de defender y promover los intereses de México desarrolla una 'política integracionista con fuerzas conservadoras de Estados Unidos y Europa'.

En ese proyecto 'entreguista', manifestó Orozco Garibay, no está el pueblo mexicano, la Constitución es pisoteada por la elite, se 'pervierten' las relaciones con el narco, se 'trafica con influencias' y la inequidad social es creciente.

'El crecimiento económico en el primer año de Calderón fue de 1.8 por ciento, mientras Venezuela crece 9 por ciento, Argentina siete, Brasil 12 y China 15. ¿Algo pasa? Y es que seguimos como colonia, pero con una dualidad de reyes -Estados Unidos y España-, con virreyes y una aristocracia que está entregando el país.'

De hecho, señaló Iruegas, el gobierno de facto de Calderón tiene prisa por entregar el patrimonio de la nación (los recursos energéticos) y el territorio nacional al convertirlo en área de defensa de Estados Unidos mediante la Iniciativa Mérida -recién aprobada por la Cámara de Representantes estadounidense- y la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, suscrita durante el gobierno de Vicente Fox.

'Como el gobierno de George W. Bush no admitió la integración que Fox buscaba mediante el acuerdo migratorio, sino que, por el contrario, levantó muros en la frontera, ahora Calderón trata de elevar la oferta con el patrimonio de la nación', subrayó Iruegas.

'Todo ello por intereses económicos, en los cuales los grupos de poder mexicanos juegan un papel secundario. Ellos entregan para que les den limosna', destacó, y señaló que sólo la fuerza del pueblo representa una alternativa.

Jaime Cárdenas advirtió que además de que el gobierno panista viola la Ley de Seguridad Nacional aprobada en 2005, 'porque no protege a la nación frente a amenazas y riesgos del extranjero, ni preserva la soberanía nacional, sino por el contrario quiere entregar la mitad de la renta petrolera al extranjero', evita una discusión democrática al tratar por todos los medios que no se lleve a cabo la consulta ciudadana sobre su reforma energética.

Orozco advirtió: 'no quieren la consulta, porque saben que la opinión pública es contraria a sus intereses de grupo'. Por ello, 'Calderón tiene miedo a que hable el pueblo'.

Por su parte, Miguel García Reyes precisó, con cifras, la trascendencia económico-social de PEMEX en el desarrollo del país -de cada peso, 40 centavos son de impuestos que el gobierno federal extrae de la paraestatal- y su aportación a la salud, educación, programas sociales, pago de deuda externa, combate a la pobreza y otros, no obstante que 'a la fecha no sabemos dónde quedaron más de 30 mil millones de dólares de excedentes petroleros'.

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6/16/2008

FECAL CORROBORA SU GOBIERNO ENTREGUISTA EN ESPAÑA

Felipe Calderón vende México a las trasnacionales

Marcos Roitman Rosenmann
La Jornada

Recibido con los honores de jefe de Estado, en medio de un paro patronal de camioneros, el presidente de México trae un mensaje diáfano a los empresarios españoles. La relación capital-trabajo es favorable para quienes deseen invertir en un espacio abierto, seguro y rentable. México está en venta. Así expone sus argumentos: lucha contra el narcotráfico, la corrupción, la inseguridad jurídica y el crimen organizado son los mejores signos de una economía saneada y de un orden político que apuesta por ser competitivo. La guinda del pastel: el proceso de desnacionalización de las riquezas básicas, así lo anuncia en un programa de televisión: Los desayunos de TVE. En definitiva, no habrá obstáculos a las inversiones de España en infraestructuras. La periodista, muy sonriente y pro Calderón, para dejar claro las distancias entre la incertidumbre del populismo y la seriedad del gobierno del PAN, pregunta de forma irónica: México privatiza, en tanto Venezuela, Argentina, Ecuador o Bolivia nacionaliza, ¿eso da seguridad a los empresarios españoles? ¿Trasladará las inversiones a su país? Calderón deja entrever cuál es el futuro: abrir el país a las trasnacionales ibéricas para llevar a cabo sus pingües negocios. Todo ello en medio de la pérdida de soberanía y autodeterminación.

Sin embargo, para ese proyecto pueril es necesario convencer a los interlocutores del grado de sumisión de las nuevas autoridades a los designios del poder económico español. Endesa, Santander, Iberdrola, Construcciones y Contratas, Repsol. En España Felipe Calderón se comporta como un cipayo. Por este motivo es bien tratado en el círculo de empresarios. Carlos Slim había preparado el terreno con anterioridad, viajando y entrevistándose con empresarios y la CEOE. Felipe González allanó igualmente el terreno con el gobierno. Mientras tanto, su séquito aprovecha para elogiar el modelo neoliberal en crisis desde hace mas de una década, atiborrándose de compras y consumiendo hasta la extenuación y relacionándose con el Partido Popular. Cada vez, la nueva derecha mexicana se parece más a la vieja oligarquía del siglo XIX, cuya única preocupación era la ostentación, el lujo y el despilfarro, además de vivir de las rentas y los beneficios obtenidos de administrar los intereses de las compañías extranjeras a las cuales vendía su alma. Ahora quieren revivir esa sociedad bajo las nuevas condiciones tecnológicas del siglo XXI. Exclusión, sobrexplotación, trabajo infantil, informalidad y maquila. Sólo así pueden extremar los beneficios y las desigualdades. Ellos, los nuevos plutócratas, sueñan con trasladar el mito del capitalismo salvaje del consumo de masas, aunque nunca han pasado hambre, ni penurias, levantan el neocolonialismo, asesinando a los pueblos indígenas. Se comportan como vendepatrias. Lo cierto es que desde hace ya tiempo no tienen concepto de país.

Aquí, construyen una lógica perversa. Presentan un México unido por las tradiciones a un pasado que los ata y los limita en su proyecto. Lo cual impide construir el mañana. Ellos, sin embargo, son los poseedores del futuro. Se consideran sus únicos representantes. Su discurso quiere hacer ver, de forma maniquea, que durante 500 años el país no participó de la economía internacional. Que vivió de espaldas al mundo. Que ha llegado la hora de soltar lastres. De ser responsables, de asumir el cambio. Son de sesera frágil. ¿Hay que recordarles que México es independiente porque fue una colonia donde se extrajo el oro, la plata y posteriormente sufrió invasiones y guerras? ¿Olvidan que exportó el henequén y el petróleo, por decir lo menos? No recuerdan su aporte a la independencia latinoamericana, Morelos Hidalgo. La lucha antimperialista y nacionalista: la Revolución Mexicana. La dignidad construida bajo el derecho de autodeterminación, la nacionalización del petróleo y las riquezas básicas. Borran la memoria y la conciencia, la voluntad colectiva de un proyecto irrenunciable a la independencia política y económica.

Sin embargo, para Calderón y el PAN sólo hay un lenguaje. El dinero y poder de los de arriba. Los dueños de México son Slim y el capital privado. A la nación y el pueblo se le trata de arrebatar su identidad construida desde los valores colectivos nacidos de la revolución. La actual se construye en función de los intereses de las trasnacionales y desde el mercado. La dignidad y la determinación soberana se esfuman del imaginario social.

En esta lógica, es vergonzoso escuchar cómo Felipe Calderón oferta ante las cámaras de televisión española médicos, ingenieros, investigadores, es decir, mano de obra cualificada, formada en sus universidades públicas, como una contrapartida si las empresas españolas deciden invertir en México. Dice, de esta guisa promover la inmigración de profesionales sin salida. Pero la realidad es otra. No tiene la intención de invertir en laboratorios, en desarrollo y en innovación. De un plumazo expulsa la cantera, opta por la dependencia tecnológica financiera y, lo que es peor, asumir formar de pensar y de actuar inadecuadas para la solución de los problemas nacionales, pagando altos costos por patentes. Así, no tiene rubor en dejar marchar generaciones de científicos y jóvenes que deseando participar en el desarrollo del país, cerrándoles las puertas por una mezquina visión de corto plazo cuyo objetivo es atraer capitales depredadores sin ningún interés en acabar con las estructuras del subdesarrollo. Nunca lo han tenido ni lo tendrán. Por ello, Calderón evidencia su mezquindad al plantear dicha estrategia. Es la llamada fuga de cerebros, hoy convertida en inmigración. Los beneficios de tal operación siempre serán un intercambio desigual. México perderá su fisonomía nacional y se convertirá en una colonia de trasnacionales. Felipe Calderón paga en este viaje los favores de Aznar en su campaña y de José Luis Rodríguez Zapatero al reconocerlo como presidente legítimo. Se vende México; tratar con Felipe Calderón.

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