Las vivas imágenes del Saqueo y el Terrorismo de Estado
El Saqueo de las multinacionales, que deja trás de sí un país empobrecido... mientras el Terrorismo de Estado le garantiza la "seguridad de las inversiones" masacrando a los campesinos para despejar las zonas de alto interés económico.... y masacrando y reprimiendo a los que se oponen al saqueo: sindicalistas, estudiantes, campesinos, organizadores agrarios, ecologistas... etc
Por causa del Terrorismo de Estado es que nace la guerrilla. Y ahora, después de la masacre de 5000 integrantes de la Unión Patriótica(cuando muchos guerrilleros habían depuesto las armas y creyeron en la vía electoral) le piden a la guerrila que deponga nuevamente las armas... para que los vuelvan a masacrar?
No le pidan a nadie que cave su propia tumba!
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7/09/2008
7/08/2008
McCAIN, BLACKWATER, PLAN MÉRIDA Y LA VIRGENCITA
El muro de McCain
Por: Adán Salgado Andrade
El 3 de julio pasado hizo una muy rápida visita a México el candidato presidencial republicano John McCain. Estuvo en el Distrito Federal, acompañado por todo un despliegue logístico de extrema seguridad que incluyó guardaespaldas estadounidenses armados, además de guardias privados nada menos que de la nefasta empresa Blackwater, aquella de dudosa reputación, que opera a sus anchas en Irak, con lujo de prepotencia, asesinando ciudadanos inocentes bajo cualquier “sospecha de terrorismo” (es una de entre decenas de empresas de “seguridad” estadounidenses que operan en Irak, en el muy lucrativo negocio del “combate al terrorismo”. En dos ocasiones al menos, los guardias de esa infame “empresa de seguridad” estadounidense, han actuado violenta y homicidamente en ese invadido país. En febrero del 2006 uno de sus guardias mató a tres soldados iraquíes. Y en septiembre del 2007, 17 civiles iraquíes totalmente inocentes fueron asesinados también por guardias de Blackwater, los que gracias a su “inmunidad”, hasta ahora no han recibido cargo penal, ni responsabilidad alguna (Una visita a su sitio de información sobre su entrenamiento, www.bwtrainingcenter.com, señala que “¡O entrenas duro o no entrenas. Blackwater es famosa por nuestra habilidad para proporcionar durísimas, efectivas experiencias de entrenamiento para personal militar, de seguridad y policiaco!”, lo que da idea del carácter prepotente y violento que dicha empresa, que anda por todo el mundo, inculca en su personal. ¡Imaginemos qué pasaría en México si pusieran a esos pseudo guardias a vigilar, por ejemplo, la embajada estadounidense!). Como dije antes, de estos “guardias” se sirvió McCain (con todo lo ilegal que implica el que personal armado extranjero, en franca violación a leyes constitucionales que prohíben eso, se introduzca en territorio mexicano), a quien se le dio trato como de presidente de EU en funciones, para ir, primero, a visitar el centro de mando de la policía federal en Ixtapalapa, en donde le explicaron en qué consistirán las medidas de
“seguridad nacional” contra el narcotráfico y el “terrorismo” que se implementarán por el llamado “Plan Mérida” (que es un plan similar al llamado “Plan Colombia”, en donde la intromisión en asuntos internos mexicanos, tomando como justificación la “seguridad estadounidense”, es muestra de un abierto intervencionismo de EU, con la total y plena complacencia y sumisión de los mal administradores panistas). Y justamente una parte importante de la “seguridad nacional” estadounidense, es la construcción de un muro a todo lo largo de la frontera mexicana, medida que de muy buena gana apoya McCain, pretextando, pues, la “lucha contra el terrorismo”.
El muro en cuestión, parte del cual se ha ido construyendo ya (como el infame “muro de la tortilla”, construido a lo largo de la frontera entre Tijuana y San Diego, de casi 23 kilómetros, hecho con material de desecho de la guerra de Vietnam, que costó 126 millones de dólares, a pesar del cual, siguen entrando ilegales en EU), se pretende sea todo un despliegue logístico, en donde supuestas “tecnologías de punta” se apliquen para “contener efectivamente a los ilegales”, como enfatizó McCain, una de cuyas promesas presidenciales ha sido su determinación para “asegurar las fronteras”. Tanto Bush, como ahora el conservador candidato republicano (quien, a mi parecer, tiene muchas posibilidades reales de ganar, dada la derechización que EU ha tenido últimamente) han argüido que no basta sólo con barreras metálicas, sino que hace falta más “sofisticación”. De hecho, ya se están probando aviones robots, los famosos Predators, los cuales sobrevolarán la frontera en busca de “peligrosísimos ilegales”, pudiendo incluso atacarlos, pues están armados con lanzacohetes (ya actuaron muy “exitosamente” en Irak). Agencias como DARPA (perteneciente al Pentágono, está encargada de “alentar” la invención bélica, no conforme con el hecho de que el 80% de los “adelantos científicos” tienen como primera aplicación a la industria militar, en un mundo en donde enfermedades milenarias como el cólera o la tifoidea no han sido erradicadas o en donde muere un infante por desnutrición o hambre ¡cada cinco segundos!), ya otorgó un premio de dos millones de dólares a un grupo de “científicos” que el año pasado desarrollaron un auto-robot (un VW Touarek), auto-dirigido, una de cuyas aplicaciones posibles sería también la vigilancia de la frontera, para lo cual estará equipado no sólo con cámaras o escáneres, sino también con ¡metralletas!
Esa requerida, nueva “sofisticación tecnológica” para resguardar la frontera ya la está proporcionando nada menos que la empresa constructora de aviones Boeing (sí, también le entra al muy lucrativo negocio de la seguridad, más ahora que la construcción de costosos jets comerciales se ha detenido por la recesión estadounidense. Otra de sus divisiones fabrica equipo militar, lo que también le rinde buenas ganancias y también le ha permitido sortear la crisis). Dicha empresa había ya diseñado antes “tecnologías de punta” que, no podía ser otro, el Pentágono piensa aplicar en las “guerras del mañana” (¡vaya mundo que nos espera si se sigue teniendo como meta un futuro belicismo liderado por EU!). De acuerdo con dicho plan, se pretende implementar una red de radares, cámaras infrarrojas, sensores terrestres y aviones-robot a lo largo de toda la frontera para extender los “ojos y los oídos” de la Border Patrol (BP). Este llamado “muro virtual” de momento se está implementando en una extensión de casi 45 kilómetros al sur de Tucson, Arizona, en donde nueve torres “futuristas” de casi 30 metros de altura, se levantan. Cada una está equipada con radares, cámaras y transmisores inalámbricos, los cuales envían imágenes e información a un centro de mando situado justo en Tucson, además de laptops instaladas, por lo pronto, en 50 patrullas de la BP. Este llamado “Proyecto 28” (bautizado así porque se está implementando a lo largo de 28 millas) tiene un costo inicial de 60 millones de dólares, aunque de momento, por fortuna, no está funcionando correctamente. Por ejemplo, los radares aún “confunden” arbustos con personas agachadas o con animales, el aire y la lluvia afectan el equipo, las laptops fallan por las sacudidas de las patrullas, además de que Boeing todavía no ha podido coordinar realmente toda la información recabada por tales cámaras, radares y sensores para que sea “interpretada” fácilmente por los policías fronterizos, con tal de que éstos hagan “muy eficientemente” su trabajo, o sea, que descubran a los “peligrosos ilegales”. Pero como en todo ello va el peso político tanto de Bush, como ahora de McCain, el Departamento de Seguridad Doméstica (Deparment of Homeland Security), está dispuesto a entrarle con otros 64 millones de dólares, con tal que Boeing “perfeccione” su “sofisticado” equipo de vigilancia fronteriza, lo cual será cuestión de algunos meses, según dice la empresa, para que esté operando “al cien por ciento”, como ha declarado enfática la señora Deborah D. Bosick, ejecutiva de Boeing, quien señala “sí, ha habido algunos tropezones, pero confiamos en sortearlos exitosamente”. Sí, para gracia de Boeing, para desgracia de los pobres indocumentados, agregaría yo.
Sin embargo aún cuando el “muro virtual” logre efectivamente arrancar, algunos especialistas opinan que se requerirán unos ¡100,000 policías fronterizos más! para que se puedan atender todas las “llamadas de alerta” que tanta sofisticación tecnológica emita (y si las fallas continúan y las computadoras confunden arbustos con gente, pues agreguemos las frecuentes falsas alarmas). O sea, más y más dinero dedicado a la vigilancia de la frontera, que más bien pudiera emplearse para aliviar la hambruna que ya se está sintiendo en todo el mundo o enfermedades curables (mientras solamente EU gasta $600,000 millones de dólares al año para sostener su maquinaria militar, el presupuesto de la ONU para el combate al hambre y enfermedades anual es de sólo 1000 millones de dólares, lo que nos da una desequilibrada razón de únicamente un dólar gastado en actividades benéficas, contra 600 gastados en armamento por el Pentágono. Si hacemos la comparación a nivel mundial, se gastan $1000,000 de millones de dólares al año – un billón de dólares –, es decir, $1000 dólares destinados a la industria de la muerte, contra 1 dólar empleado para salud y alimentación. Como puede verse, la “paz” no se contempla en el futuro de la humanidad).
Pero, a fin de cuentas, con todo y muros metálicos o virtuales, no se impedirá que miles de mexicanos cada año sigan aventurándose a cruzar la frontera ilegalmente hacia EU, debido principalmente a la desarticulación de las actividades industriales y agrarias como consecuencia del Tratado de Libre Comercio sostenido entre México y aquel país, tratado que, por cierto, defiende a capa y espada McCain, pues se ufana de que gracias a ese desigual convenio comercial, EU aumentó 25% sus exportaciones a México durante los últimos años (Ver mi artículo en Internet “Como animales rabiosos se trata a los ilegales capturados en EU”, en donde analizo cómo la afectación al campo por dicho tratado, ha dado como resultado la ociosidad de infinidad de tierras agrícolas, dejando sin trabajo a cientos de miles de campesinos, quienes no tienen otro remedio que emigrar a EU). Así pues, esas políticas neoliberales, o sea, el salvaje capitalismo aplicado en su máxima expresión, continúa desbaratando la economía mexicana, empeorando con ello las ya paupérrimas condiciones de vida de más del 60% de la población mexicana en pobreza extrema, y por ello ningún muro impedirá que sigan atravesando la frontera miles de ilegales año con año, como incluso han señalado autoridades e investigadores estadounidenses. La propia gobernadora de Arizona, Janet Napolitano (ella misma descendiente de inmigrantes) ha señalado: “Enséñenme un muro de 50 pies y yo les enseñaré una escalera de 51 pies”, en referencia a que los ilegales harán todo con tal de franquear cuanta barrera física o virtual se les ponga.
Pero eso no le importa a McCain, quien decidido está a cumplir su promesa de campaña si gana la presidencia de su país. “No, primero aseguraremos la frontera, y ya luego veremos lo de los inmigrantes”, declaró, prepotentemente enfático.
Quizá por eso, luego de su visita a las instalaciones de la Policía Federal, McCain fue a la Basílica de Guadalupe, seguramente a pedir que el “muro virtual”, que costará cientos de millones de dólares, pronto esté en funcionamiento, sin problemas, y logre contener el paso a su país de los miles de “peligrosísimos ilegales” que, a pesar de su “peligrosidad”, son tan vitales para la economía estadounidense.
Por: Adán Salgado Andrade
El 3 de julio pasado hizo una muy rápida visita a México el candidato presidencial republicano John McCain. Estuvo en el Distrito Federal, acompañado por todo un despliegue logístico de extrema seguridad que incluyó guardaespaldas estadounidenses armados, además de guardias privados nada menos que de la nefasta empresa Blackwater, aquella de dudosa reputación, que opera a sus anchas en Irak, con lujo de prepotencia, asesinando ciudadanos inocentes bajo cualquier “sospecha de terrorismo” (es una de entre decenas de empresas de “seguridad” estadounidenses que operan en Irak, en el muy lucrativo negocio del “combate al terrorismo”. En dos ocasiones al menos, los guardias de esa infame “empresa de seguridad” estadounidense, han actuado violenta y homicidamente en ese invadido país. En febrero del 2006 uno de sus guardias mató a tres soldados iraquíes. Y en septiembre del 2007, 17 civiles iraquíes totalmente inocentes fueron asesinados también por guardias de Blackwater, los que gracias a su “inmunidad”, hasta ahora no han recibido cargo penal, ni responsabilidad alguna (Una visita a su sitio de información sobre su entrenamiento, www.bwtrainingcenter.com, señala que “¡O entrenas duro o no entrenas. Blackwater es famosa por nuestra habilidad para proporcionar durísimas, efectivas experiencias de entrenamiento para personal militar, de seguridad y policiaco!”, lo que da idea del carácter prepotente y violento que dicha empresa, que anda por todo el mundo, inculca en su personal. ¡Imaginemos qué pasaría en México si pusieran a esos pseudo guardias a vigilar, por ejemplo, la embajada estadounidense!). Como dije antes, de estos “guardias” se sirvió McCain (con todo lo ilegal que implica el que personal armado extranjero, en franca violación a leyes constitucionales que prohíben eso, se introduzca en territorio mexicano), a quien se le dio trato como de presidente de EU en funciones, para ir, primero, a visitar el centro de mando de la policía federal en Ixtapalapa, en donde le explicaron en qué consistirán las medidas de
“seguridad nacional” contra el narcotráfico y el “terrorismo” que se implementarán por el llamado “Plan Mérida” (que es un plan similar al llamado “Plan Colombia”, en donde la intromisión en asuntos internos mexicanos, tomando como justificación la “seguridad estadounidense”, es muestra de un abierto intervencionismo de EU, con la total y plena complacencia y sumisión de los mal administradores panistas). Y justamente una parte importante de la “seguridad nacional” estadounidense, es la construcción de un muro a todo lo largo de la frontera mexicana, medida que de muy buena gana apoya McCain, pretextando, pues, la “lucha contra el terrorismo”.
El muro en cuestión, parte del cual se ha ido construyendo ya (como el infame “muro de la tortilla”, construido a lo largo de la frontera entre Tijuana y San Diego, de casi 23 kilómetros, hecho con material de desecho de la guerra de Vietnam, que costó 126 millones de dólares, a pesar del cual, siguen entrando ilegales en EU), se pretende sea todo un despliegue logístico, en donde supuestas “tecnologías de punta” se apliquen para “contener efectivamente a los ilegales”, como enfatizó McCain, una de cuyas promesas presidenciales ha sido su determinación para “asegurar las fronteras”. Tanto Bush, como ahora el conservador candidato republicano (quien, a mi parecer, tiene muchas posibilidades reales de ganar, dada la derechización que EU ha tenido últimamente) han argüido que no basta sólo con barreras metálicas, sino que hace falta más “sofisticación”. De hecho, ya se están probando aviones robots, los famosos Predators, los cuales sobrevolarán la frontera en busca de “peligrosísimos ilegales”, pudiendo incluso atacarlos, pues están armados con lanzacohetes (ya actuaron muy “exitosamente” en Irak). Agencias como DARPA (perteneciente al Pentágono, está encargada de “alentar” la invención bélica, no conforme con el hecho de que el 80% de los “adelantos científicos” tienen como primera aplicación a la industria militar, en un mundo en donde enfermedades milenarias como el cólera o la tifoidea no han sido erradicadas o en donde muere un infante por desnutrición o hambre ¡cada cinco segundos!), ya otorgó un premio de dos millones de dólares a un grupo de “científicos” que el año pasado desarrollaron un auto-robot (un VW Touarek), auto-dirigido, una de cuyas aplicaciones posibles sería también la vigilancia de la frontera, para lo cual estará equipado no sólo con cámaras o escáneres, sino también con ¡metralletas!
Esa requerida, nueva “sofisticación tecnológica” para resguardar la frontera ya la está proporcionando nada menos que la empresa constructora de aviones Boeing (sí, también le entra al muy lucrativo negocio de la seguridad, más ahora que la construcción de costosos jets comerciales se ha detenido por la recesión estadounidense. Otra de sus divisiones fabrica equipo militar, lo que también le rinde buenas ganancias y también le ha permitido sortear la crisis). Dicha empresa había ya diseñado antes “tecnologías de punta” que, no podía ser otro, el Pentágono piensa aplicar en las “guerras del mañana” (¡vaya mundo que nos espera si se sigue teniendo como meta un futuro belicismo liderado por EU!). De acuerdo con dicho plan, se pretende implementar una red de radares, cámaras infrarrojas, sensores terrestres y aviones-robot a lo largo de toda la frontera para extender los “ojos y los oídos” de la Border Patrol (BP). Este llamado “muro virtual” de momento se está implementando en una extensión de casi 45 kilómetros al sur de Tucson, Arizona, en donde nueve torres “futuristas” de casi 30 metros de altura, se levantan. Cada una está equipada con radares, cámaras y transmisores inalámbricos, los cuales envían imágenes e información a un centro de mando situado justo en Tucson, además de laptops instaladas, por lo pronto, en 50 patrullas de la BP. Este llamado “Proyecto 28” (bautizado así porque se está implementando a lo largo de 28 millas) tiene un costo inicial de 60 millones de dólares, aunque de momento, por fortuna, no está funcionando correctamente. Por ejemplo, los radares aún “confunden” arbustos con personas agachadas o con animales, el aire y la lluvia afectan el equipo, las laptops fallan por las sacudidas de las patrullas, además de que Boeing todavía no ha podido coordinar realmente toda la información recabada por tales cámaras, radares y sensores para que sea “interpretada” fácilmente por los policías fronterizos, con tal de que éstos hagan “muy eficientemente” su trabajo, o sea, que descubran a los “peligrosos ilegales”. Pero como en todo ello va el peso político tanto de Bush, como ahora de McCain, el Departamento de Seguridad Doméstica (Deparment of Homeland Security), está dispuesto a entrarle con otros 64 millones de dólares, con tal que Boeing “perfeccione” su “sofisticado” equipo de vigilancia fronteriza, lo cual será cuestión de algunos meses, según dice la empresa, para que esté operando “al cien por ciento”, como ha declarado enfática la señora Deborah D. Bosick, ejecutiva de Boeing, quien señala “sí, ha habido algunos tropezones, pero confiamos en sortearlos exitosamente”. Sí, para gracia de Boeing, para desgracia de los pobres indocumentados, agregaría yo.
Sin embargo aún cuando el “muro virtual” logre efectivamente arrancar, algunos especialistas opinan que se requerirán unos ¡100,000 policías fronterizos más! para que se puedan atender todas las “llamadas de alerta” que tanta sofisticación tecnológica emita (y si las fallas continúan y las computadoras confunden arbustos con gente, pues agreguemos las frecuentes falsas alarmas). O sea, más y más dinero dedicado a la vigilancia de la frontera, que más bien pudiera emplearse para aliviar la hambruna que ya se está sintiendo en todo el mundo o enfermedades curables (mientras solamente EU gasta $600,000 millones de dólares al año para sostener su maquinaria militar, el presupuesto de la ONU para el combate al hambre y enfermedades anual es de sólo 1000 millones de dólares, lo que nos da una desequilibrada razón de únicamente un dólar gastado en actividades benéficas, contra 600 gastados en armamento por el Pentágono. Si hacemos la comparación a nivel mundial, se gastan $1000,000 de millones de dólares al año – un billón de dólares –, es decir, $1000 dólares destinados a la industria de la muerte, contra 1 dólar empleado para salud y alimentación. Como puede verse, la “paz” no se contempla en el futuro de la humanidad).
Pero, a fin de cuentas, con todo y muros metálicos o virtuales, no se impedirá que miles de mexicanos cada año sigan aventurándose a cruzar la frontera ilegalmente hacia EU, debido principalmente a la desarticulación de las actividades industriales y agrarias como consecuencia del Tratado de Libre Comercio sostenido entre México y aquel país, tratado que, por cierto, defiende a capa y espada McCain, pues se ufana de que gracias a ese desigual convenio comercial, EU aumentó 25% sus exportaciones a México durante los últimos años (Ver mi artículo en Internet “Como animales rabiosos se trata a los ilegales capturados en EU”, en donde analizo cómo la afectación al campo por dicho tratado, ha dado como resultado la ociosidad de infinidad de tierras agrícolas, dejando sin trabajo a cientos de miles de campesinos, quienes no tienen otro remedio que emigrar a EU). Así pues, esas políticas neoliberales, o sea, el salvaje capitalismo aplicado en su máxima expresión, continúa desbaratando la economía mexicana, empeorando con ello las ya paupérrimas condiciones de vida de más del 60% de la población mexicana en pobreza extrema, y por ello ningún muro impedirá que sigan atravesando la frontera miles de ilegales año con año, como incluso han señalado autoridades e investigadores estadounidenses. La propia gobernadora de Arizona, Janet Napolitano (ella misma descendiente de inmigrantes) ha señalado: “Enséñenme un muro de 50 pies y yo les enseñaré una escalera de 51 pies”, en referencia a que los ilegales harán todo con tal de franquear cuanta barrera física o virtual se les ponga.
Pero eso no le importa a McCain, quien decidido está a cumplir su promesa de campaña si gana la presidencia de su país. “No, primero aseguraremos la frontera, y ya luego veremos lo de los inmigrantes”, declaró, prepotentemente enfático.
Quizá por eso, luego de su visita a las instalaciones de la Policía Federal, McCain fue a la Basílica de Guadalupe, seguramente a pedir que el “muro virtual”, que costará cientos de millones de dólares, pronto esté en funcionamiento, sin problemas, y logre contener el paso a su país de los miles de “peligrosísimos ilegales” que, a pesar de su “peligrosidad”, son tan vitales para la economía estadounidense.
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7/06/2008
FECAL-RON FICHERA DE EEUU
Calderón: ficha de EU
John Saxe-Fernández
El endoso de Calderón a la integración militar bajo auspicio de EU por medio del Comando Norte (CN), la ASPAN, la Iniciativa Mérida y el Proyecto Mesoamérica, arriesga la integridad territorial mexicana y le adjudica a la oficina presidencial el patético papel de “ficha” (asset) de EU en el tablero estratégico de las Américas; una capitulación de soberanía y de liderazgo latinoamericano que comparte con Álvaro Uribe, su homólogo colombiano.
Cabe recordar que la Iniciativa Mérida, gemela del Plan Colombia, es un inductor presupuestal que integra a México al CN mediante negocios: asesorías, equipo, entrenamiento, intercambio de información y movilización conjunta de tropas bajo los bastidores de empresas contratistas tipo Blackwater y DynCorp, brazos clandestinos del Pentágono al mando de ex oficiales militares y de inteligencia estadunidenses, como ya se advirtió desde estas páginas.
La construcción imperial de coaliciones de corte militar-empresarial, usando el CN y la ASPAN, se encamina, por conducto de la Iniciativa Mérida, a desvanecer la función de “defensa nacional” en las fuerzas armadas mexicanas, para sustituirla por tareas de “seguridad interna” o de corte netamente policial.
Estas instancias castrenses también se coordinan con el Comando Sur que opera del Suchiate a la Patagonia y tienen entre sus objetivos: a) el posicionamiento territorial para el control de la población y los recursos naturales de América Latina con despliegues de bases, operativos navales, aéreos y terrestres; y b) la utilización de la Iniciativa Mérida y el Plan Colombia como arietes para una ofensiva oligárquico-imperial encaminada a generar sinergias entre ambos comandos que refuerzan su dominio de América Central y el Caribe desplegando operaciones abiertas y encubiertas para socavar, por la vía de la desestabilización socioeconómica y militar, el proceso de formación de coaliciones sudamericanas en curso.
La mencionada sinergia se explicitó en el comunicado del Proyecto Mesoamericano cuando los nueve mandatarios participantes “… reiteraron su disposición a estrechar la cooperación entre sus países y con EU en el marco de la Iniciativa Mérida” (BBC-Mundo, 29/6/08).
Esos operativos se intensificaron después que Brasilia informó a la secretaria Rice de su apoyo para la formación de una estructura sudamericana de defensa que excluye a la potencia norteña.
Al poco tiempo se registraron los violentos ataques contra territorio ecuatoriano desde Colombia, haciéndose visible la acción oculta de EU actuando a través de su “ficha” colombiana.
Así se puso en práctica la doctrina de la guerra preventiva, de las “fronteras flexibles” y de lo que el Pentágono concibe como el derecho de intervenir militarmente en “espacios de precaria gobernabilidad” –dotados sin excepción de abundantes y estratégicos recursos naturales–, todo en abierto desacato del derecho internacional y de acuerdos multilaterales suscritos por EU con América Latina.
El regreso de la “diplomacia de las cañoneras” con la puesta en operación el martes pasado de la cuarta Flota –establecida durante la Segunda Guerra Mundial contra ataques submarinos alemanes y desactivada desde 1950– lo anunció el Pentágono con una gira por la región del almirante Jim Savridis, a cargo del Comando Sur, exactamente una semana antes del cónclave fundacionaaal de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), realizado en Brasilia, el 23 de mayo pasado, cuyo fundamento es la defensa conjunta de la inviolabilidad territorial de los firmantes, en contraste con las doctrinas y programas castrenses hilvanados con diseños de desincorporación territorial del Banco Mundial-BID y ONG “ambientalistas”, para una refuncionalización estadunidense del espacio nacional, como ocurrió con los ferrocarriles de México y que la iniciativa energética de Calderón llevaría a los vastos complejos económico-territoriales, involucrados en la operación diaria de. Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad.
John Saxe-Fernández
El endoso de Calderón a la integración militar bajo auspicio de EU por medio del Comando Norte (CN), la ASPAN, la Iniciativa Mérida y el Proyecto Mesoamérica, arriesga la integridad territorial mexicana y le adjudica a la oficina presidencial el patético papel de “ficha” (asset) de EU en el tablero estratégico de las Américas; una capitulación de soberanía y de liderazgo latinoamericano que comparte con Álvaro Uribe, su homólogo colombiano.
Cabe recordar que la Iniciativa Mérida, gemela del Plan Colombia, es un inductor presupuestal que integra a México al CN mediante negocios: asesorías, equipo, entrenamiento, intercambio de información y movilización conjunta de tropas bajo los bastidores de empresas contratistas tipo Blackwater y DynCorp, brazos clandestinos del Pentágono al mando de ex oficiales militares y de inteligencia estadunidenses, como ya se advirtió desde estas páginas.
La construcción imperial de coaliciones de corte militar-empresarial, usando el CN y la ASPAN, se encamina, por conducto de la Iniciativa Mérida, a desvanecer la función de “defensa nacional” en las fuerzas armadas mexicanas, para sustituirla por tareas de “seguridad interna” o de corte netamente policial.
Estas instancias castrenses también se coordinan con el Comando Sur que opera del Suchiate a la Patagonia y tienen entre sus objetivos: a) el posicionamiento territorial para el control de la población y los recursos naturales de América Latina con despliegues de bases, operativos navales, aéreos y terrestres; y b) la utilización de la Iniciativa Mérida y el Plan Colombia como arietes para una ofensiva oligárquico-imperial encaminada a generar sinergias entre ambos comandos que refuerzan su dominio de América Central y el Caribe desplegando operaciones abiertas y encubiertas para socavar, por la vía de la desestabilización socioeconómica y militar, el proceso de formación de coaliciones sudamericanas en curso.
La mencionada sinergia se explicitó en el comunicado del Proyecto Mesoamericano cuando los nueve mandatarios participantes “… reiteraron su disposición a estrechar la cooperación entre sus países y con EU en el marco de la Iniciativa Mérida” (BBC-Mundo, 29/6/08).
Esos operativos se intensificaron después que Brasilia informó a la secretaria Rice de su apoyo para la formación de una estructura sudamericana de defensa que excluye a la potencia norteña.
Al poco tiempo se registraron los violentos ataques contra territorio ecuatoriano desde Colombia, haciéndose visible la acción oculta de EU actuando a través de su “ficha” colombiana.
Así se puso en práctica la doctrina de la guerra preventiva, de las “fronteras flexibles” y de lo que el Pentágono concibe como el derecho de intervenir militarmente en “espacios de precaria gobernabilidad” –dotados sin excepción de abundantes y estratégicos recursos naturales–, todo en abierto desacato del derecho internacional y de acuerdos multilaterales suscritos por EU con América Latina.
El regreso de la “diplomacia de las cañoneras” con la puesta en operación el martes pasado de la cuarta Flota –establecida durante la Segunda Guerra Mundial contra ataques submarinos alemanes y desactivada desde 1950– lo anunció el Pentágono con una gira por la región del almirante Jim Savridis, a cargo del Comando Sur, exactamente una semana antes del cónclave fundacionaaal de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), realizado en Brasilia, el 23 de mayo pasado, cuyo fundamento es la defensa conjunta de la inviolabilidad territorial de los firmantes, en contraste con las doctrinas y programas castrenses hilvanados con diseños de desincorporación territorial del Banco Mundial-BID y ONG “ambientalistas”, para una refuncionalización estadunidense del espacio nacional, como ocurrió con los ferrocarriles de México y que la iniciativa energética de Calderón llevaría a los vastos complejos económico-territoriales, involucrados en la operación diaria de. Petróleos Mexicanos y la Comisión Federal de Electricidad.
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6/28/2008
LOS USAMERICANOS PLANEAN COMBATIR EL NARCO EN TODO EL MUNDO MENOS EN SU TERRITORIO
El Plan Colombia y la cocaína
Por: Joaquín Rivery Tur
Desde un principio, cuando se comenzó a hablar del Plan Colombia bajo el gobierno de Andrés Pastrana (1998 y 2002), muchos apreciamos que los miles de millones de dólares que Estados Unidos aportaba a ese programa estaban destinados a la lucha contra la guerrilla y a una mayor militarización de Colombia.
La careta era la lucha contra las drogas, que en parte también estaba incluida, pero lo fundamental para Washington era convertir a las fuerzas armadas colombianas en la punta de lanza bélica contra los movimientos populares que cobraban un auge indetenible, sobre todo en la zona andina.
De paso, el gobierno de George W. Bush tenía un pretexto para hablar del combate de su régimen contra el comercio ilegal de estupefacientes. Con la aplicación de las acciones de erradicación de plantaciones de coca, por cierto, comenzaron los roces entre Colombia y Ecuador, porque las fumigaciones que hacían los aviones norteamericanos junto al territorio ecuatoriano comenzaron a afectar seriamente la salud del vecino del sur.
Y, en fin de cuentas, las cosas no han ido muy bien.
En un trabajo de 2006 del sociólogo Ricardo Vargas, director de la ONG Acción Andina, se señala que el Departamento de Estado calificaba al año precedente como el del récord en la erradicación de hojas de coca en Colombia (primer productor mundial, uno de los mayores aliados de Estados Unidos en Suramérica), con 170 mil hectáreas de la Erythroxylum coca.
Sin embargo, al tomar como indicador determinante el número de hectáreas en producción, el resultado es opuesto, pues el boletín de la Oficina de Drogas de Estados Unidos de mediados de abril de 2006, arrojó un incremento de 30 mil hectáreas de hoja de coca en 2005, es decir, un alza del 26 por ciento en relación con el año anterior. Esto pone de relieve que no se pueden tomar en serio los datos de la propaganda norteamericana.
Un cuadro sobre las áreas erradicadas por las fumigaciones indica que durante 1999 y el 2000, hubo un aumento de las extensiones sembradas de 75 mil hectáreas.
A partir del 2001, las fumigaciones repetidas (para contrarrestar la resiembra) lograron disminuir unas 55 mil hectáreas. Sin embargo, del 2003 al 2005, hubo un regreso al aumento de los terrenos sembrados, a pesar de la campaña, que provoca un daño ecológico enorme al medio ambiente colombiano, pues se emplea glisofato, sustancia muy agresiva a los plantíos de alimentos y áreas silvestres.
Como dice el sociólogo Vargas, los cultivos hicieron metástasis y se extendieron a departamentos donde no existían antes del Plan Colombia.
El pasado año, había en ese país andino 98 mil hectáreas sembradas de coca, 20 mil más que en el precedente.
Ahora Washington se enfrasca también en otro plan para luchar contra el tráfico de drogas en México; sin embargo, las autoridades norteamericanas no tienen en mente un plan de lucha dentro del territorio de Estados Unidos, el mayor consumidor de narcóticos del mundo, tanto naturales como artificiales.
Washington quiere apagar el fuego en los alrededores, cuando el foco de la candela lo tiene dentro de sus entrañas, donde la adicción a los estupefacientes es como uno de esos incendios forestales cíclicos de California. No se pueden apagar con cubos de agua.
Por: Joaquín Rivery Tur
Desde un principio, cuando se comenzó a hablar del Plan Colombia bajo el gobierno de Andrés Pastrana (1998 y 2002), muchos apreciamos que los miles de millones de dólares que Estados Unidos aportaba a ese programa estaban destinados a la lucha contra la guerrilla y a una mayor militarización de Colombia.
La careta era la lucha contra las drogas, que en parte también estaba incluida, pero lo fundamental para Washington era convertir a las fuerzas armadas colombianas en la punta de lanza bélica contra los movimientos populares que cobraban un auge indetenible, sobre todo en la zona andina.
De paso, el gobierno de George W. Bush tenía un pretexto para hablar del combate de su régimen contra el comercio ilegal de estupefacientes. Con la aplicación de las acciones de erradicación de plantaciones de coca, por cierto, comenzaron los roces entre Colombia y Ecuador, porque las fumigaciones que hacían los aviones norteamericanos junto al territorio ecuatoriano comenzaron a afectar seriamente la salud del vecino del sur.
Y, en fin de cuentas, las cosas no han ido muy bien.
En un trabajo de 2006 del sociólogo Ricardo Vargas, director de la ONG Acción Andina, se señala que el Departamento de Estado calificaba al año precedente como el del récord en la erradicación de hojas de coca en Colombia (primer productor mundial, uno de los mayores aliados de Estados Unidos en Suramérica), con 170 mil hectáreas de la Erythroxylum coca.
Sin embargo, al tomar como indicador determinante el número de hectáreas en producción, el resultado es opuesto, pues el boletín de la Oficina de Drogas de Estados Unidos de mediados de abril de 2006, arrojó un incremento de 30 mil hectáreas de hoja de coca en 2005, es decir, un alza del 26 por ciento en relación con el año anterior. Esto pone de relieve que no se pueden tomar en serio los datos de la propaganda norteamericana.
Un cuadro sobre las áreas erradicadas por las fumigaciones indica que durante 1999 y el 2000, hubo un aumento de las extensiones sembradas de 75 mil hectáreas.
A partir del 2001, las fumigaciones repetidas (para contrarrestar la resiembra) lograron disminuir unas 55 mil hectáreas. Sin embargo, del 2003 al 2005, hubo un regreso al aumento de los terrenos sembrados, a pesar de la campaña, que provoca un daño ecológico enorme al medio ambiente colombiano, pues se emplea glisofato, sustancia muy agresiva a los plantíos de alimentos y áreas silvestres.
Como dice el sociólogo Vargas, los cultivos hicieron metástasis y se extendieron a departamentos donde no existían antes del Plan Colombia.
El pasado año, había en ese país andino 98 mil hectáreas sembradas de coca, 20 mil más que en el precedente.
Ahora Washington se enfrasca también en otro plan para luchar contra el tráfico de drogas en México; sin embargo, las autoridades norteamericanas no tienen en mente un plan de lucha dentro del territorio de Estados Unidos, el mayor consumidor de narcóticos del mundo, tanto naturales como artificiales.
Washington quiere apagar el fuego en los alrededores, cuando el foco de la candela lo tiene dentro de sus entrañas, donde la adicción a los estupefacientes es como uno de esos incendios forestales cíclicos de California. No se pueden apagar con cubos de agua.
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