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7/17/2008

LA MAFIA PANISTA AL DESCUBIERTO

Capos del calderonismo




Por: Eduardo Ibarra Aguirre


Cuando Manuel Espino Barrientos habla de “los capos del calderonismo”, no lo hace con la acepción que el término tiene en Bolivia, Perú y Ecuador -persona que es muy hábil- sino con el significado original: jefes de la mafia.

Vomitado el adjetivo calificativo contra compañeros de su partido, Acción Nacional, aunque no de sector ni de grupo de poder, el presidente de la Organización Demócrata Cristina de América, pretendió matizar ante el experimentado reportero Alvaro Delgado: “No tengo una explicación existencial, semántica, ideológica ni política. Es una expresión que se refiere a quienes encabezan un grupo con un proyecto común y que, en ocasiones, toman decisiones que pueden ser no muy ortodoxas, que se apartan del deber ser”.

La explicación salió sobrando porque el nativo de Victoria del Durango, Durango, que huyó de su estado a Ciudad Juárez, Chihuahua, y se vinculó con tareas de seguridad pública, conoce el argot policiaco y del hampa.

Pero la adjetivación para los hombres del primer círculo de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, por parte del madrugador aspirante a la candidatura panista a la gubernatura de Sonora, es reconfirmada y ampliada con las denuncias que formuló a Proceso (12-VII-08).

“Los capos del calderonismo” se “encargaron de llevar al partido a las prácticas del PRI”, “alineando alcaldes con la promesa de ‘bajar’ recursos federales a sus municipios”, ofrecimiento de puestos públicos o amenaza de perderlos, uso del gobierno para comprar voluntades con lo que “la nómina oficial le ganó la batalla a los principios”, espionaje en su contra orquestado por Juan Camilo Mouriño Terrazo, uso de la Procuraduría General de la República para abrir y esconder un expediente ministerial en su contra, además con el apoyo abierto de Eduardo Medina-Mora Icaza y un largo etcétera de políticas y prácticas gubernamentales puestas a la orden del día por “una derecha liberal moderna” –Roger Bartra Muria dixit-, frente al magno propósito que enuncia como “ganar el gobierno sin perder los principios”. Empresa ideológica y de ética pública a todas luces derrotada, perdida.

Mientras en el partido de enfrente, el de la Revolución Democrática, arriba al cuarto mes de crisis de la dirigencia, y el Revolucionario Institucional lo dirigen desde Xicoténcatl y San Lázaro, el fuego amigo que aporta el autor de Señal de alerta. Advertencia de una regresión política, es de alcances que superan con mucho la ambición de la gubernatura sonorense, impensable con el protagonismo actual de Manlio Fabio Beltrones Rivera en Los Pinos.

Es evidente, por otra parte, que la expareja presidencial formada por el más que afamado El alto vacío y la madre de los exitosísimos empresarios sexenales Manuel y Jorge Alberto Bribiesca Sahagún, no se distinguen por ser agradecidos con Calderón Hinojosa por el manto oficial con que los cubre.

Las señales enviadas por Espino Barrientos con el testimonio editorial y el tour mediático subsiguiente, revelan una problemática de largo alcance. Francisco José Paoli Bolio la resume en los siguientes términos: “El PAN está prácticamente cooptado por la Presidencia de la República. No hay decisión importante en el PAN que no sea tomada por el presidente Calderón”. (Canal Once, Primer plano, 15-VII-08). El PAN-gobierno, postula Manuel Espino, sustituyó al PRI-gobierno.

Es el caso también de la decisión de remover a Santiago Creel Miranda de la coordinación senatorial blanquiazul para satisfacer las exigencias de los dueños de Televisa, de Televisión Azteca y del país. El talentoso legislador hasta ahora se da por enterado que obedeció a “una razón reprobable por agraviante”.

Mientras Germán Martínez Cázares asume la responsabilidad por la decisión, el senador persiste erróneamente en administrar su verdad y sólo promete: “Ya hablaré”.

SAQUEO, DESGOBIERNO, TERRORISMO DE ESTADO E INEPTITUD LAS CONSTANTES DEL GOBIERNO PANAZI

Ingobernabilidad política y administrativa

Álvaro Cepeda Neri

A dos años de ilegitimidad, tras la toma de posesión por la puerta trasera de la sede del Congreso, los calderonistas, de una de las facciones derechistas del Partido Acción Nacional (con el motín a bordo de los ultras de El Yunque, comandados por el provocador Manuel Espino) no atinan a conducir la nave del presidencialismo.


Su pírrica y dudosa victoria apesta a fraude conforme aparecen más investigaciones y llega el turno del acceso a la información de la paquetería electoral (José Antonio Crespo, 2006: hablan las actas, editorial Debate), desembocando en la continuidad de la crisis política y la ineficacia administrativa de Calderón como jefe de gobierno, mientras se fuga a giras internacionales como jefe de Estado.


Los calderonistas, encabezados por Juan Camilo Mouriño Terrazo, naturalizado campechano-mexicano (hijo de padre gallego y madre española) sobresalen, pillados con “las manos en la masa” petrolera, “en el reparto del botín y, de modo especial, en la ocupación de cargos públicos” (Alejandro Nieto, El desgobierno de lo público, editorial Ariel).


Despidieron a Francisco Ramírez Acuña, destapado para la sucesión presidencial con el apoyo de los yunquistas y el góber piadoso Emilio González Márquez, tirador a esa candidatura si Ramírez se desinfla. Sólo hay mediocridad en los secretarios del despacho, llevando a su nivel de incompetencia a Mouriño que cava su tumba mientras espía con el Centro de Investigación y Seguridad Nacional a los adversarios, (y comparte chismes con Calderón y César Nava, con pequeñas dosis a Germán Martínez) sobre todo a los diputados federales y senadores, para ver si los doblega y les llega al precio al enterarse de sus debilidades.


El presidente aparente del PAN, Germán Martínez, sale de la Secretaría de la Función Pública, para sustituir a Manuel Espino, con la aureola de doctrinario, inteligente, discípulo de Carlos Castillo y leal a Calderón. Hasta ahora Martínez es el peor dirigente panista y lleva a pique al PAN, no por sus militantes (no más de 1 millón) sino porque sus simpatizantes están desilusionados. Resultaron más corruptos e ineficaces que sus antecesores (pero menos que los foxistas, hasta ahora).


Calderón no gobierna, por miedo... y flojera. Está flotando, mientras su manu militari, desde las secretarías de la Defensa y Marina (ésta con un marinero locuaz de titular), no resuelven el problema del narcotráfico y sus cárteles, mientras el país sobrevive en el terror y la angustia del baño de sangre: decapitados, fusilados... homicidios todos los días (como en Irak y Afganistán) con la apreciación del procurador Medina Mora, entre cínica e importamadrista, de “parece que vamos perdiendo... pero vamos ganando”.


Mientras, el exbaterista de Timbiriche Maximiliano Cortázar Lara, alias Max, atrincherado en Los Pinos, conspirando contra las libertades de prensa y ordenando a sus cómplices en las direcciones de comunicación de las secretarías, que por ningún motivo den publicidad a la prensa que asume su papel de contrapoder (señalando con índice de fuego a las revistas Proceso y Contralínea).


Cortázar habla a la oreja de Calderón, quien mantiene su odio-venganza contra Gutiérrez Vivó, favoreciendo al Grupo Radio-Centro y manipulando al sistema judicial para que por ningún motivo se ejecute la sentencia que conforma el laudo internacional a favor de lo que fue la empresa Monitor. Y la otra parte de Cortázar: Irma Pía, la de normatividad de Gobernación, amenazando a la prensa que no es complaciente con el desastre calderonista.
El expriista Javier Lozano Alarcón, provocador y enemigo de los trabajadores, pero amigo de los patrones, dispuesto a cortarle la cabeza al seudolíder minero fugado a Canadá y cómplice del empresario Germán Larrea. Lozano es uno de los kamikazes de Calderón, aspirante a gobernador de Puebla, a jefe de gobierno de la Ciudad de México y para sustituir a Mouriño en Gobernación, mientras predica su derecho natural en la Escuela Libre de Derecho, adonde llega en lujoso automóvil, cuatro carros de guaruras y con su despotismo para “apantallar” a los alumnos.


Y qué decir del salinista precapitalista salvaje y proestadunidense (cómplice, compadre y socio del desgobernador sonorense Robinson-Bours, éste, también, en iguales términos de Medina Mora) Luis Téllez. Mosquita muerta del calderonismo, se moría por ser director de Petróleos Mexicanos para de una vez por todas y sin reforma energética privatizarlo. Está vendiendo las carreteras, y la “cuatro caminos”, en Sonora, se la rematará a Bours.


Y sigue la mediocridad de la desdibujada Patricia Espinosa Cantellano, en Relaciones Exteriores, apenas para España y los reyecitos Juan Carlos y Sofía con sus pretensiones de que seguimos siendo la Nueva España.
El secretario de Salud, con su jefe de Relaciones Públicas, encaminado a candidatearse para la presidenciable, pues su desempeño exitoso en los hechos y en su protagonismo mediático le ha permitido estar en el primer plano.


La secretaria de Energía, Georgina Kessel Martínez (con Jesús Reyes Heroles González Garza, director de Pemex, y su prepotente jefe de prensa, Carlos Ramírez) más que dispuesta a entregar a la iniciativa privada de los Mouriño, estadunidenses y españoles –ya metidos en el gas– la explotación y comercialización petrolera. Y con las manos en el fuego por Calderón, cuando todo apunta a que su contrarreforma será decapitada por un PRI que no quiere cargar con la contraexpropiación petrolera.


¿Y Carstens? El peso pesado, impuesto por el FMI en la Secretaría de Hacienda (su cuñado litiga asuntos fiscales con el visto bueno tierra adentro del SAT, donde despacha el nieto de Ortiz Mena) cobrando impuestos hasta por respirar, lo tiene sin cuidado su obesidad frente a la anemia del subdesarrollo y el congelado crecimiento económico del país.


Y esto lo hermana con esa nulidad de Eduardo Sojo, el titular de Economía (dizque keynesiano, porque fue amigo de Lawrence R. Klein, autor del libro La revolución keynesiana, editorial Trillas). Sojo es la herencia directa de Fox, su medianía es la medida del resto de los secretarios calderonistas.


Está Bebeto, Alberto Cárdenas Jiménez, de la Sagarpa. Ni ata ni desata. No cumple sus obligaciones para con el campo. Eso sí, anda en el protagonismo y la provocación. Es otro de los jaliscienses (paisanos de Victoriano Huerta) dispuestos al golpismo para apoderarse de la Presidencia de la República.
Josefina Vázquez Mota es la otra cara de la moneda donde aparece la perversa (amiga-enemiga) Elba Esther Gordillo. Chepina quiere la Secretaría de Gobernación, para la que se creyó destinada desde un principio, y así ser la candidata del PAN (donde nadie la acepta) para la sucesión de Calderón.
Sentada en el escritorio que fue de Vasconcelos, supone que por ese hecho ya tiene ganada reputación de educadora nacional, cuando se la lleva en permanente tour de force con la Gordillo que primero quiere ser secretaria de Educación Pública y luego candidata a la Presidencia de la República, como la abeja reina del Panal.


Por otra parte García Luna, un fracaso en Seguridad Pública federal y ninguneado en la batalla militar contra el narcotráfico, mientras paga facturas con las ejecuciones de sus más altos mandos policiacos. Restan, del primer círculo calderonista, Ernesto Cordero, sustituto de su igual en incompetencia María Beatriz Zavala Peniche, pero dispuesto a seguir usando a Sedesol para llevar votos a la causa azul.


Juan Elvira Quesada, de Semarnat, sembrador de campañas Proárbol, sin un programa mínimo que pare la tala en el centro y sur del territorio mexicano. En lo del calentamiento global, a su jefe Calderón lo tiene enganchado con una campaña internacional que ningún país le hace eco.
Y Abelardo Escobar, de la muerta Secretaría de la Reforma Agraria, donde cobran sus fabulosos sueldos él y su grupo, sin hacer absolutamente nada; mientras, la corrupción aumenta en perjuicio de los campesinos que sobreviven en un campo desahuciado.


Faltan los calderonistas de los órganos descentralizados: Pronósticos Deportivos, donde un seudo-panista, Adolfo Blanco, maneja la publicidad con agujeros negros de corrupción, al darla a sus cuates con la consigna de “te doy, pero das”.


La CFE y Luz y Fuerza del Centro (en la orilla de la privatización), con sus jefes de prensa al servicio de Cortázar. Hay materia para otra columna, donde estarán, con pelos y señales, como la continuación de la ingobernabilidad política y administrativa del calderonismo.

DESGOBIERNO PANISTA: POLÍTICAS NEOLIBERALES PRIANISTAS PROVOCAN KAOS ECÓNOMICO

Gobierno incapaz de revertir caos económico




Desempleo, incremento de la inflación, disminución de la inversión extranjera directa y caída de remesas: factores que encaminan a la economía mexicana a la recesión. El gobierno federal, incapaz de revertir el “caos económico” que se avecina, según especialistas

Érika Ramírez

La política económica que dirige Felipe Calderón es incapaz de controlar el aumento de la inflación, el desempleo, la elevación en los precios de los alimentos, la disminución de la inversión extranjera directa y la caída de remesas. Éstos son algunos de los factores que provocan inestabilidad en el sistema financiero del país.


Pese a que las expectativas del Banco de México (Banxico) –registradas en el documento Política económica. Informe sobre el primer semestre de 2007– anticipaban los “riesgos” económicos del país, el gobierno federal reaccionó hasta inicios de este año. Además, las políticas implantadas (la apertura total a las importaciones y la fijación de precios en 150 productos de alimentos) no otorgan ningún tipo de certidumbre a la sociedad, consideran investigadores y legisladores.
De acuerdo con el documento del banco central, desde septiembre pasado el crecimiento económico en México registró un incremento “moderado” anual del producto interno bruto (PIB) de apenas 2.7 por ciento, cifra inferior en más de dos puntos porcentuales a la registrada en 2006: 4.8 por ciento.


El “menor” dinamismo de la actividad económica en ese periodo “fue influido de manera desfavorable por varios aspectos del entorno externo”, indica el informe: la expansión de los dos componentes de la demanda –el interno y el proveniente del exterior– fue moderada; la desaceleración del gasto de consumo, iniciada en el cuarto trimestre de 2006, persistió en la primera mitad de 2007; el incremento anual de la inversión resultó menor que el año anterior, y la tasa de crecimiento anual de las exportaciones de bienes y servicios (particularmente de las correspondientes a bienes manufacturados) fue “modesta”.


Dependiente de la economía estadunidense, México resiente los efectos de la crisis hipotecaria que prevalece hasta ahora en el país vecino, pues tuvo un impacto “adverso” en el gasto interno y la producción nacional.


Banxico destaca que se “mantuvo una desaceleración de la demanda proveniente de Estados Unidos, que es el principal mercado para las exportaciones mexicanas. La variación de las exportaciones del sector automotriz resultó negativa; el ingreso de recursos por concepto de remesas familiares apenas subió el 0.6 por ciento, mientras que en años previos dicho rubro había presentado un importante dinamismo que, consecuentemente, había coadyuvado a la expansión del gasto de consumo privado, y disminuyó el saldo superficiario de la balanza comercial de productos petroleros”.


Tales resultados, dice Patricia Rodríguez López, investigadora del Instituto de Investigaciones Económicas (Iiec) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), son consecuencia de que en el país no hay ningún sector productivo que esté protegido por el Estado; la industria manufacturera y el sector agropecuario, otrora fuentes de producción para el consumo interno, quedaron totalmente liberalizados desde hace más de 25 años. Además falta regular el sistema bancario, el cobro de comisiones a los usuarios y el otorgamiento de créditos para fortalecer el mercado nacional.


La especialista explica que con la aplicación de políticas neoliberales puestas en marcha en 1982, durante la administración de Miguel de la Madrid, el país se ha basado en un modelo exportador que ha fracasado: “Se pretendía que este sector encadenara toda su producción y eslabonara toda la economía, pero no ha ocurrido así; por el contrario, se rompieron los lazos que había entre los sectores productivos y no se ha generado la riqueza necesaria para un mayor crecimiento del país”.


Eduardo Loria Francisco, fundador y coordinador del Centro de Modelística y Pronósticos Económicos, de la Facultad de Economía de la UNAM, explica que en México se implantó una “liberalización a ultranza, sin haber compensado con medidas microeconómicas: un país siempre debe tener sectores protegidos o apoyados con políticas industriales, subsidios o estímulos fiscales para generar empleos y divisas. En nuestro caso se desgravó todo sin políticas compensatorias”.


Aumento de precios en alimentos
El estudio El impacto en los hogares del país por el incremento en los precios de los productos alimenticios, diciembre de 2005 a mayo de 2008 –elaborado por los investigadores parlamentarios Reyes Témpach y Román Martín Aguilar, del Servicio de Investigación y Análisis de la Cámara de Diputados– indica que: “La crisis mundial de los precios de las materias primas agrícolas ha encarecido los productos alimenticios en México”.
Agrega que este incremento de los precios se está trasladando a nuestro país a través de las importaciones de cereales y granos básicos, que se están adquiriendo en el mercado mundial con precios altos. Esto se debe, dice, a que la producción interna es incapaz de cubrir la demanda local.


Los investigadores, adscritos a la dirección de economía del centro de investigación, precisan que “el encarecimiento de los artículos alimenticios fue superior al resto de los bienes y servicios que componen el consumo de los hogares en México”. Esto perjudicó a las familias con menores ingresos, pues el aumento se dio en más del 25 por ciento.


Las cifras de los analistas, basadas en los datos oficiales del Banxico, señalan que de mayo de 2007 a mayo de 2008, los precios de los alimentos se incrementaron 8.80 por ciento, que se suma al aumento del 16.46 por ciento, registrado a partir de diciembre de 2005 a mayo de este año.


El impacto se registró mayormente entre las familias que perciben hasta un salario mínimo general, es decir 52.59 pesos, pues fue de 18.27 por ciento; entre los que obtienen entre uno y tres salarios, la repercusión fue de 17.23 por ciento; los que ingresan de tres a seis salarios mínimos tuvieron una afectación del 16.51; y en aquellos que ingresan más de seis salarios mínimos fue del 15.60 por ciento, indican los cálculos de diciembre de 2006 a mayo de este año.
Entre los productos que sufrieron mayor incremento, de diciembre de 2005 a mayo de 2008, se encuentran los aceites, grasas y combustibles en 60.57 por ciento. Le siguen: pan, tortillas y cereales con el 26.65 por ciento; lácteos y huevos, 21.61 por ciento; pescados y mariscos, 11.44 por ciento; frutas y hortalizas, 11.28 por ciento; azúcares, café y refrescos envasados, 10.84, y carnes, en 10.58 por ciento.


Pablo Trejo Pérez, integrante de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, acepta que México está ante una situación “muy complicada”, porque no se han tomado medidas preventivas en la producción de alimentos para sustituir importaciones, realizar inversiones que nos lleven a un encadenamiento productivo.


De acuerdo con el Informe de la revisión y fiscalización de la cuenta pública 2006, elaborado por la Auditoría Superior de la Federación, el país tiene una dependencia alimentaria del 42.5 por ciento y dejó de ser autosuficiente en la producción de sus granos básicos: pese a la suficiencia de maíz, principal producto en la canasta básica de los mexicanos, en el sexenio foxista las importaciones de éste se incrementaron en 157 por ciento (Contralínea 104).


El legislador por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) dice que México no puede combatir el alza de los precios: “Es urgente dotar de recursos efectivos al campo, porque las políticas que tenemos aplicadas en el país son asistenciales; necesitamos, además, fortalecer la comercialización, colocar sistemas de riego, dotar de semillas mejoradas, fertilizantes, incluso, sistemas de cultivo más provechosos que nos permitan tener una mayor producción alimentaria”.


Desempleo acelerado
El desempleo, expone la investigadora Patricia Rodríguez López, es una de las principales afectaciones que sufre la sociedad mexicana. Para los 45 millones 621 mil 687 trabajadores que conforman la población económicamente activa (PEA), sólo se ofrecen trabajos mal pagados. Anualmente, 550 mil personas emigran al extranjero, principalmente a Estados Unidos, y apenas 16 millones de trabajadores cuentan con salario y prestaciones que marca la ley (Contralínea 101).


Datos de la Encuesta nacional de ocupación y empleo, elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, indican que de enero a mayo de 2008 la tasa de desempleo se ubicó de 4.06 a 3.23 por ciento de la PEA.


Esta situación, prevé la especialista universitaria, podría ir en aumento, pues con un crecimiento del 2.7 del PIB no se pueden generar nuevas fuentes de empleo formal. “En esta política económica han prevalecido las negociaciones económicas, no se tienen visiones a mediano y largo plazo, como el derecho al empleo”.


El legislador del PRD, Pablo Trejo, critica que los recursos que está manejando el gobierno, con la intención de generar nuevos proyectos productivos a través de las micro, pequeñas y medianas empresas, queden en manos de asociaciones civiles, fundaciones y fideicomisos, incluso de empresas trasnacionales. “No hay ninguna política en donde el micro y pequeño empresario pueda acceder a créditos blandos para hacer más productivo su negocio. En la medida en que no tenemos empresas, no tenemos producción ni empleos ni valor agregado; sólo dependemos del recurso que genera el petróleo”.


En febrero de este año, la revista Fortuna, Negocios y Finanzas documentó que la Secretaría de Economía entregó a la trasnacional Ford Motor Company más de 1 mil millones de pesos del Fondo para las Pequeñas y Medianas Empresas, durante los ejercicios fiscales 2005 y 2006. Mientras, el 80 por ciento de pequeños comercios fracasan cada año por falta de apoyos económicos. Además de la polarización de las fuentes de empleo.


Inflación al alza, IED y remesas a la baja
Otros dos factores que han afectado la economía mexicana, consideran los especialistas, es el incontrolable aumento de la inflación y la baja en la inversión extranjera directa (IED). De la primera, el Banxico muestra un incremento de 0.31 puntos de mayo a junio de este año.
En mayo la inflación general anual aumentó a 5.26 por ciento, en contraste con los 4.95 de un mes anterior. El incremento se debió, explica Banxico, a que los precios de los alimentos han mantenido su trayectoria alcista, sobre todo en las cotizaciones de los aceites, grasas vegetales comestibles, arroz, tortilla de maíz y los productos derivados del trigo. El segundo factor fueron los incrementos registrados en los precios de vivienda propia, transporte aéreo, restaurantes y consulta médica.


Además, la IED total reportada el primer trimestre de este año, indican datos de la Comisión Nacional de Inversiones Extranjeras, dependiente de la Secretaría de Economía, asciende a 4 mil 194 millones de dólares, cifra 36 por ciento menor a la reportada durante el mismo periodo de 2007: 6 mil 553 millones de pesos.


De los más de 4 mil millones de dólares, apenas el 26.4 por ciento fue de nuevas inversiones, es decir, 1 mil 106 millones de dólares; el 48.1 por ciento (2 mil 19 millones de dólares) fueron de reinversión de utilidades; y 1 mil 69, 25.5 por ciento, de cuentas entre compañías, reporta la comisión.


La baja del 36 por ciento en la IED, que significó una caída de 2 mil 358 millones de dólares, se desglosa de la siguiente manera: 811.7 millones de dólares en nuevas inversiones; 402 millones de dólares en reinversiones; y 1 mil 145 millones de dólares en cuentas entre compañías.
Según la información de la Secretaría de Economía, la mayor inversión fue realizada por Estados Unidos, con el 69.7 por ciento; Alemania, 8.2 por ciento; Canadá, 6.3 por ciento; España, 5.8 por ciento; Luxemburgo, 4.4 por ciento; Holanda, 2.7 por ciento; Japón, 0.7 por ciento; y otros países, 2.2 por ciento.


Mientras, las remesas que dejan los migrantes mexicanos en Estados Unidos pasaron de 7 mil 513 millones de dólares a 7 mil 335 millones de dólares, según cálculos del Centro de Modelística y Pronósticos Económicos de la UNAM, basados en información del primer cuatrimestre de 2007 y 2008.


Enrique Serrano Escobar, secretario de la Comisión de Economía en la Cámara de Diputados, asegura que el gobierno federal no ha hecho su papel de ir a las raíces del sistema económico del país “sino que ha dado sólo aspirinas a los problemas que estamos viviendo. No ha acabado de consolidar su toma de posesión, quizá la inseguridad le agobie y bloqueé la capacidad de pensar en el crecimiento económico que necesitamos en el país”.


Serrano Escobar advierte que el panorama que afectará a México “se está complicando, principalmente, por la baja en la disponibilidad de alimentos. Los escenarios no son halagüeños: países que están en completo estado de hambruna no ven salida y eso también va a provocar problemas en el entorno político mundial.


“El gobierno tiene que abrir espacios de actuación, darle facilidades al inversionista, analizar toda la serie de trabas burocráticas de simplificación administrativa en todos los niveles de gobierno, e invertir en el campo, tenemos que ser más agresivos para enfrentar esta inestabilidad”, dice el diputado.

7/16/2008

DESGOBIERNO PANISTA: SIN RUMBO LA SEGOB



Fracasa la política interna

Mientras los problemas sociales y económicos se desbordan, la política interna del gobierno de Calderón está imposibilitada para establecer acuerdos con las fuerzas representadas en el Congreso. Desprestigiado e incapaz, son los calificativos con los que definen politólogos, sociólogos y legisladores al secretario de Gobernación

Ana Lilia Pérez

Empecinado en sacar adelante la agenda que se planteó desde que inició su gestión, y que se ciñe a las reformas electoral, laboral y energética, Felipe Calderón ejecuta un plan de gobierno ajeno a las necesidades del país, y que le deja sin la posibilidad de desarrollar una política interna incluyente. El presidente, junto con su gabinete, administra el país lejos de la sociedad y cada vez con menos aceptación social, explican analistas políticos consultados por Contralínea.
“Calderón llegó con un proyecto de gobierno muy claro, con una concepción de las reformas que iba a impulsar, en las que está jugándose todo el prestigio de su gobierno, y que corresponden a un proyecto económico que viene impulsándose desde la administración de Carlos Salinas; pero que no es precisamente el que requiere el país, que está, prácticamente, en estado emergente en todos los niveles”, expresa Carlos Sirvent Gutiérrez, doctor en ciencia política y exdirector de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En el país hay una gran diferencia entre la agenda de Calderón y la gravedad de los problemas que estamos enfrentando, pobreza y desempleo, entre ellos, que ya venían desde de la década de 1990 y que ahora están haciendo explosión, dice Porfirio Muñoz Ledo, doctor en ciencia política y derecho constitucional por la Universidad de Paris.
“El hecho de que su agenda no sea acorde con la crisis que viven todos los sectores confirma que en México no hay gobierno. Calderón tiene dos problemas fundamentales: no tiene legitimidad y tampoco hay autonomía del Estado, pues está supeditado a intereses extranjeros”, agrega Muñoz Ledo, quien se desempeñó como embajador de México ante la Unión Europea el sexenio pasado.
A casi dos años de su gobierno, Calderón está aislado de la gravedad de los problemas que aquejan al país, coincide Valeriano Ramírez Medina, investigador del Centro de Estudios Políticos de la UNAM. “Al mismo tiempo, la sociedad se siente aislada, no encuentra canales de participación por las vías legales y empieza a generar movimientos, formas de presión, o bien, a establecer cotos de poder a través de cacicazgos o poderes alternos en las regiones. Ese tipo de poderes son los que están dominando las regiones, no de manera concertada sino por la vía violenta e ilegal”.
La ausencia de una política interna que tienda canales de comunicación entre el Ejecutivo y los distintos actores políticos y sociales es, para analistas y políticos, uno de los principales factores de riesgo que conducen al Estado mexicano a un escenario de ingobernabilidad. Ello, aseveran, se intensifica por el nulo desempeño de Juan Camilo Mouriño Terrazo en la Secretaría de Gobernación (Segob) en un momento crucial para la administración de Felipe Calderón, quien aún no logra legitimidad.
Política interna, inexistente
Para Carlos Casillas, politólogo de la Universidad Ibeoroamericana, los problemas políticos, sociales y económicos ya rebasaron a las instituciones, “lo que coloca al Estado mexicano al filo de la ingobernabilidad”.
El que los focos rojos del sistema político mexicano se contengan o desborden radica, en gran medida, en el desempeño del secretario de Gobernación, sostienen Carlos Sirvent, Carlos Casillas, Porfirio Muñoz Ledo, Valeriano Ramírez y Víctor Alarcón. Lo más delicado, coinciden, es que Mouriño Terrazo no está a la altura de las circunstancias.
Su designación como secretario de Gobernación, con la encomienda de cabildear la reforma energética, el escándalo con el que inauguró su gestión –luego de que Contralínea revelara los contratos que firmó con Pemex cuando era funcionario del gobierno federal–, y la obstinación de Calderón de sostenerlo en el cargo son, para los politólogos, de los principales errores del presidente porque, dicen, la política interior es prácticamente inexistente.
Dentro del Estado mexicano, el titular de la Segob tiene como “responsabilidad garantizar la gobernabilidad en el país; el secretario de Gobernación es el timón del presidente”, define Manuel Bartlett Díaz, quien durante el sexenio de Miguel de la Madrid (1982-1988) desempeñó dicho cargo.
Para infortunio de los mexicanos –reflexiona el exgobernador de Puebla–, actualmente, cuando los distintos actores políticos y sociales están tan polarizados, con una nación dividida y sin representación legítima, tenemos un secretario de Gobernación que, salvo por las fotografías que paga a los periódicos, está completamente ausente; la política interna está en ruinas”.
Carlos Casillas dice que “tenemos un secretario de Gobernación gastado por un escándalo, sin capacidad de maniobra frente a los actores institucionales y no institucionales. Mouriño tuvo que bajar su perfil para no verse expuesto a la crítica y los señalamientos. Para evitar los menores roces posibles, ha supeditado la política interna a su bajo perfil, arrastrando con él a gran parte del gabinete, sobre todo al de seguridad, del cual es cabeza de sector”.
Para Bartlett Díaz, “el empecinamiento de sostener un secretario de Gobernación, anulado de entrada, y la obcecación con la que Felipe Calderón ha conducido el país han provocado la devaluación del Estado mexicano, que va hacia una situación de Estado fallido, lo que detonaría la ingobernabilidad”.
Además, “el resto del gabinete es prácticamente desconocido por la sociedad, lo que nos confirma que no hay política interna”, asegura Porfirio Muñoz Ledo. “En la historia política mexicana, no se había dado el caso de un secretario de Gobernación tan demeritado como Mouriño: no tiene la capacidad para entender los problemas que tiene enfrente porque ni siquiera está al tanto de qué pasa en México; no coordina, no toma decisiones, no opera, no cabildea, y está más preocupado en mantenerse en el cargo que en desempeñarlo, lo cual genera un vacío terrible”.
El sociólogo y politólogo Valeriano Ramírez explica que el primer obstáculo que encontró Felipe Calderón para gobernar el país fue su ilegitimidad; “ahora es su incapacidad de establecer vínculos, puentes de comunicación y negociación entre los gobernantes y la sociedad”.
El factor Germán Martínez
Con el respaldo del Legislativo –principalmente de los diputados y senadores priistas, entre quienes destaca Manlio Fabio Beltrones–, Felipe Calderón ha intentado legitimar su gobierno desde que tomó protesta; sin embargo, la intermediación entre el Ejecutivo y el Legislativo hecha por el secretario de Gobernación es inadecuada, dice el vicecoordinador parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados, Adolfo Mota Hernández.
“Una y otra vez hemos señalado que en el área del ministro del interior, como se le conoce en otras latitudes, debiera confluir la comunicación inteligente con los tres niveles de gobierno, pero no se hace. Esto es tan indispensable en asuntos que ponen en riesgo la gobernabilidad del país como es el caso de la seguridad pública”, explica.
A su vez, la relación con los legisladores aglutinados en el Frente Amplio Progresista (FAP, que incluye al Partido de la Revolución Democrática, PRD; Partido del Trabajo y Convergencia por la Democracia) es inexistente. Incluso los congresistas del FAP han anunciado que tomarán de nuevo la tribuna en caso de que se pretenda la aprobación del proyecto de reforma petrolera.
“El presidente Felipe Calderón se aísla cada vez más del Legislativo, y eso agudiza la ingobernabilidad. No tiene canales de transmisión porque tampoco tenemos secretario de Gobernación. Lleva dos y no ha logrado que ninguno entienda la situación del país y coadyuve a su gobernabilidad”, explica Javier González Garza, coordinador del PRD en San Lázaro.
-—¡Hablar de la política interna de Felipe Calderón es una quimera! –dice González Garza–, porque simplemente no hay secretario de Gobernación. Para nosotros, Mouriño es una caricatura por dos razones: no tiene calidad moral para seguir en el cargo y desconoce el país.
Un ejemplo de lo que ocurre en la política interna, refiere Valeriano Ramírez, fue la sustitución de Santiago Creel Miranda (ubicado como uno de los cabilderos panistas) en la coordinación de los senadores de Acción Nacional (PAN), por Gustavo Enrique Madero Muñoz. “Mouriño no fue capaz de cabildear el cambio, fue Germán Martínez directamente el que lo impuso. Esto da una imagen del aislamiento del Poder Ejecutivo”.
Por su parte, el priista Adolfo Mota cita un nuevo factor que abre una brecha entre Calderón y los integrantes de su partido que, dice, enrarece la política interna y contribuye a la ingobernabilidad del país: Germán Martínez Cázares, presidente nacional del PAN, y sus nuevas atribuciones como vocero del presidente, secretario de Gobernación y rector del Estado.
“Él se convirtió en un elemento de ingobernabilidad. Se toma atribuciones que no le corresponden, arremete verbalmente contra los gobernadores que no son panistas, con los cuales incluso Calderón y Mouriño tienen comunicación, lo que nos deja una política interna que viene y va: por un lado hay un diálogo con los gobernadores y, por otro, la dirigencia del partido al cual pertenece el presidente, arremete; señala y se asume como juez de los gobernadores.”
La ingerencia del presidente del PAN distancia a los 18 gobernadores priistas del gobierno federal, asunto que, explica, ya han discutido con su dirigente nacional Beatriz Paredes. “Mientras que la postura del PRI ha sido apostarle a la gobernabilidad de los estados, con su agresión permanente, Germán Martínez enrarece de manera irresponsable la política interna en el país”.
Habilidoso, dice Mota Hernández, el dirigente panista busca capitalizar los acuerdos parlamentarios a favor de su partido, para las elecciones intermedias de 2009.
En el proceso electoral del próximo año, coinciden los analistas políticos, Calderón Hinojosa sufrirá un gran descalabro por su fallida política interna. Prevén que Acción Nacional perderá mayoría en el Congreso, lo que hará más complicada la segunda mitad de su gobierno.
Carlos Sirvent, director del Centro de Estudios Políticos de la UNAM, explica: “En los próximo meses, la recesión económica se incrementará. Recesión, en un país como México, quiere decir escasez, aumento de la pobreza, estancamiento de los salarios, y ello incidirá en las preferencias electorales. El PAN verá en la crisis económica un gran problema para mejorar su presencia en el Congreso, y el presidente para mejorar su aceptación en lo que resta de su gobierno”.
Los beneficios serán para el PRI, analiza Carlos Casillas: “Ante el vacío del gobierno federal, los priistas han utilizado todo su colmillo político para mostrarse como los grandes mediadores, los terceros en discordia en todo, lo que les redituará en 2009, porque en términos de la opinión pública son los facilitadores de acuerdos. Es un escenario similar al de hace 20 años, cuando la polarización entre el PRI y el PRD llevó al PAN a ganar terreno y luego la Presidencia”.
El analista, con grado de maestro en políticas públicas por el Centro de Investigación y Docencia Económicas, explica que de los resultados que obtengan en las elecciones intermedias darán a Calderón Hinojosa la pauta para redefinir su política interna. “Si lo asume como una derrota o un presagio de lo que puede ocurrir en 2012, los cambios que se advierten innegables son, por lo menos, en cinco secretarías de Estado, entre ellas las de Gobernación, Energía y Agricultura”.
Muñoz Ledo coincide en que en 2009 habrá reacomodos en la administración federal; sin embargo, “la situación es tan complicada que no cambiará nada, porque Calderón no tiene y no tendrá legitimidad; tampoco puede sostenerse en el aparato porque no va a resolver ningún problema de raíz: ni tiene mayoría, ni autonomía, ni equipo, ni talento, ni visión de Estado”.
El poder paralelo
Coordinador de numerosos libros que abordan los temas electorales, entre ellos Partidos políticos y procesos electorales en México, Carlos Sirvent alerta que la víspera del próximo periodo electoral será también el periodo de mayor riesgo para la gobernabilidad en el país, ante la consolidación de un poder paralelo: el narcotráfico.
“La ingobernabilidad se produce cuando entra un poder paralelo, y los datos indican que el narcotráfico ha ido penetrando en los procesos electorales locales, que está muy presente en las elecciones municipales y las elecciones para diputados locales. No sería raro que el narcotráfico hiciera presencia en las elecciones federales del próximo año y de la Presidencia en 2012. Los partidos políticos van a tener que lidiar con ese fenómeno, porque, como dicen los estadunidenses: ‘la política es dinero’ y con el dinero, venga de donde venga, se ganan procesos electorales”.
El pasado 25 de junio, en su participación durante un foro organizado por la Procuraduría General de la República, el asesor de la Organización de las Naciones Unidad, Edgardo Buscaglia, reveló que según diagnósticos del organismo internacional actualmente entre 50 y 60 por ciento de los municipios mexicanos están “feudalizados por el narcotráfico”, mediante el financiamiento de campañas políticas y sobornos a sus alcaldes. El proceso de feudalización, alertó, “subirá hacia las gobernaciones, lo que quiere decir que los mismos actores criminales se están convirtiendo en alcaldes y gobernadores”.
Carlos Sirvent señala que “para poder enfrentar este panorama político, tendría que ser un secretario de Gobernación no solamente con una muy fuerte experiencia, sino con una fuerte aceptación política y social, y creo que ninguno de los dos factores los llena Mouriño. Es al contrario, un político joven en términos de experiencia”.

7/08/2008

NEOLIBERALISMO MEXICANO EN CRÍSIS: DEPENDENCIA ECONÓMICA

Las maquiladoras, un síntoma del desarrollo dependiente de México

Por: Tom Barry

No hay error alguno en buscar la aceleración del desarrollo nacional incrementando la integración a la economía global. Más que la mayoría de los países en desarrollo, México tuvo tiempo más que suficiente para desarrollar una estrategia con la que se pudieran aprovechar las oportunidades de la globalización.

A más de 40 años de que el sector de las maquiladoras nació en México con el programa de Plantas Gemelas Juárez-El Paso en 1965, la de la maquilas sigue siendo en su mayor parte una industria de enclave carente de lazos productivos con la economía nacional. En lugar de dar forma al sector de la maquila con una política de desarrollo con visión de progreso que acrecentara los insumos de la industria y empleara las plantas ensambladoras de fuera como base para un sector industrial menos dependiente, México se ha contentado con el empleo a bajos salarios que la maquila proporciona.

Las crisis del consumo en Estados Unidos reverberan directamente a través de todo el sector maquilador mexicano, el cual inició el año 2008 empleando a 2.4 millones de trabajadores. César Castro, presidente del Consejo Nacional de la Industria Maquiladora, predice ahora un crecimiento cero en las exportaciones de maquiladoras para 2008.

El pasado enero, Castro predecía que la tasa de crecimiento del 5-6% en 2007 se sostendría en 2008, pese a una economía estadounidense en estancamiento. Dados los despidos colectivos que se extienden por todo el país, es probable que a finales del año el crecimiento del sector maquilador se mida en números negativos.

De vuelta a casa

A medida que la economía estadounidense se estanca y la industria automotriz baja en picada, el sector de la maquila sufre los efectos. En Ciudad Juárez, 18,443 obreros ya perdieron sus empleos este año al haber cerrado o haberse mudado las plantas maquiladoras.

Otras decenas de miles de obreros de la maquila en esta ciudad fronteriza frente a El Paso han aceptado jornadas semanales más cortas, con salarios reducidos (llamadas 'paros técnicos') para poder conservar sus trabajos. Entre las maquilas que han recurrido a convenios de trabajo de medio tiempo se encuentran Automotive Lighting, Lear, Raychem Packaging, Philips y Autoelectrónica de Juárez.

Mientras que se incrementan las exportaciones de maquilas a la Unión Europea-hasta 15 a 20% el año pasado, debido al atractivo tipo de cambio entre peso y euro-el mercado recesivo en Estados Unidos está infligiendo graves pérdidas en todo el territorio mexicano.

Hasta ahora las más duramente golpeadas-causando del 65% al 70% de los despidos-son las plantas ensambladoras de piezas automotrices, sobre todo las que exportan piezas para las marcas que devoran gasolina como las producidas por Ford y General Motors. Se espera que los sectores productores de partes para la industria farmacéutica, electrónica y de aviación puedan capear el temporal recesivo estadounidense, pero para casi todos los demás sectores, como el de suministros para la construcción, el proceso será doloroso.

En el pasado, los obreros de las maquiladoras abandonaban a menudo sus trabajos para emigrar a Estados Unidos. Ahora las campañas antiinmigrantes y los tiempos duros en EEUU-especialmente en industrias gravemente afectadas como la construcción, que da empleo a inmigrantes-han disuadido a los mexicanos de hacer el viaje al norte. Alan Tello, director del Centro de Información Económica y Social (CIES) en Chihuahua, calcula que el 80% de los obreros de la maquila despedidos en esa ciudad están regresando a sus comunidades de origen.

Jesús José Díaz Monarrez, secretario general de la Federación de Trabajadores del Norte, afiliada a la CTM, reconoció que en estos días, los obreros de la maquila despedidos tienen sólo, esencialmente, tres opciones: 'ingresar a la economía subterránea o informal; volver a sus lugares de origen, o agravar el problema de seguridad pública.'

En lugar de admitir que es hora de dejar atrás su estrategia de desarrollo dependiente, el gobierno mexicano viene trabajando con el sector de las maquiladoras para extenderla hacia el interior de la república, vendiendo áreas rurales sumidas en la pobreza como una 'mini China'. Después de la última recesión estadounidense en 2001-2002, cuando el empleo en las maquiladoras cayó 21% al reubicarse muchas de las plantas en China, México incrementó su promoción del México rural como una opción atractiva para negocios que buscaban pagar salarios por debajo de las tarifas vigentes en las ciudades fronterizas.

Algunos dueños de maquiladoras están de acuerdo: 'No se tiene ni que llegar al sur de México para encontrarse en la 'pequeña China',' comenta Doug Donahue, socio de una empresa inversora en maquiladoras con sede en San Antonio propietaria de una planta maquiladora en Durango; 'Durango, San Luis Potosí y Zacatecas están todas a ocho horas de la frontera y todas ofrecen salarios muy competitivos que no le piden nada a China.'

México también ha otorgado facilidades y exenciones fiscales extraordinarias al sector de las maquilas. El gobierno está exentando temporalmente a la mayor parte de la industria (hasta 2012) del pago del recientemente implantado Impuesto Empresarial de Tasa Unica (IETU) mediante el llamado ' decreto maquilador'; aún así, los industriales de las maquilas advierten que las plantas abandonarán en masa el país si no se les exenta de este impuesto en forma permanente.

Asimismo, el gobierno del Partido Acción Nacional (PAN) bajo el presidente Vicente Fox, accedió a la liberalización de las 'reglas de origen' del TLCAN, permitiéndose así que un porcentaje aún mayor de insumos para las maquiladoras llegaran de fuera de América del Norte; es decir, ahora las maquiladoras pueden importar más insumos productivos de países ajenos al TLCAN, con lo que se reducen todavía más los vínculos con las economías internas de la región.

El sector de la maquila da cuenta del 84% de las manufacturas para exportación y del 49% de las importaciones del país (en forma de insumos para el producto ensamblado que se exporta). Cuando las maquiladoras sufren un duro golpe, toda la economía se estremece.

Ya desde ahora, antes de que lo peor haya sucedido, los pronósticos de crecimiento económico de México se calculan hacia abajo: han caído de 3.3% en 2007 a 1.9% en 2008.

La economía de México se tambalea ante la reversión del crecimiento, la caída en las remesas, la amenazadora crisis de tarjetas de crédito, una crisis energética cada vez más profunda, un sector maquilador extremadamente vulnerable y la violencia del narco en expansión continua.

Puede culparse a la economía estadounidense

Ciertamente puede culparse con toda razón a la economía estadounidense por la reciente caída de las remesas de inmigrantes y el mayor desempleo en las maquiladoras; e igualmente al mercado de drogas ilícitas, el lavado de dinero y el suministro ininterrumpido de armas que alimenta a las guerras del narco, todo ello problema existente en los Estados Unidos.

Pero el modelo de desarrollo mexicano-o la falta de él-debe volverse el núcleo para la reflexión acerca de los padecimientos económicos del país. México ha contado con más de cuatro décadas para construir un sector de exportaciones que fomente la industria endógena, sin embargo la industria en México se ha vuelto cada vez más una extensión de las empresas extranjeras, principalmente estadounidenses, y funciona como un enclave aislado casi carente de relaciones con otros sectores productivos.

La industria de la maquila, diseñada en un principio para dar empleo a la población migrante que se acumulaba en la frontera norte (gran parte de la cual había regresado de Estados Unidos al finalizar el programa Bracero de trabajadores huéspedes), fue en sus primeros años una aberración derivada de la economía de substitución de importaciones, de dirección estatal, de México. Pero a lo largo de los últimos 20 años las maquilas han pasado a ser el síntoma tangible de la política económica mexicana dependiente, una política implacablemente protectora de las empresas.

En todo el territorio mexicano, pero especialmente a lo largo de su frontera norte, los funcionarios gubernamentales y asociaciones empresariales se esmeran en restar importancia a los despidos de las maquiladoras. Pero tal como advierte al mismo gobierno el editorial del día 23 de junio del periódico de Ciudad Juárez El Diario: 'Si no se dota a una comunidad de empleos, y por el contrario se empieza a perder plazas laborales, cualquier crisis-como la de violencia [del narco] que enfrenta el estado-se puede agravar, pues las regiones se vuelven más sensibles cuando además de otros problemas sociales surge el desempleo.'

6/26/2008

SE PROHIBE SER LEGITIMO, PERO NO SER ESPURIO

Se prohíbe ser legítimo

Por: Gerardo Fernández Casanova

El Consejo del Instituto Federal Electoral dio cabida a una protesta del PAN, relativa al uso del título de “Presidente Legítimo” con que la Convención Nacional Democrática invistió a Andrés Manuel López Obrador, habida cuenta de la ilegitimidad del gobierno surgido del fraude electoral. En su resolutivo el referido Consejo prohibió a los partidos del Frente Amplio Progresista aplicar tal título, por lo menos en las cápsulas promocionales que emplean los tiempos oficiales, con lo que los atildados panistas se sienten muy orondos. El asunto es relevante, no tanto por la prohibición misma, sino por lo que manifiesta: el pánico de los conspicuos miembros de la burbuja que dice gobernar, ante la fuerza de la movilización popular lopezobradorista. Pretendieron desconocerla y dieron por agotado el capital político de AMLO, cayeron en el error de tomar en serio las consignas de sus aduladores y merolicos mediáticos; no aprendieron la lección del desafuero y, afortunadamente, contribuyen con sus diatribas a engrandecer a quien pretenden minimizar. Me parece perfecto.

La desgracia es que el país está pagando muy cara la ilegitimidad del gobierno formal; la irresponsabilidad criminal de quien cometió fraude para hacerse de la presidencia “haiga sido como haiga sido”. Apostaron a la desmemoria popular y a legitimarse por el acto de gobernar. El caso es que el fraude no se olvida y los actos de gobierno, todos antipopulares, lo traen a la memoria constantemente. La realidad cotidiana hace evidentes las mentiras, por más que las repitan por radio y televisión. La gente no necesita mucha ciencia política para explicarse la penuria de su bolsillo o el reclamo de comida de sus hijos; ni siquiera el Mago Merlín podría hacer desaparecer la responsabilidad del gobierno de Calderón (suyo de él) como causante de la crisis. Hasta los acostumbrados panegiristas de sesuda y expensada pluma comienzan a tomar distancia; no pueden negar la carestía y, por mucho que quisieran, no pueden ocultar la inanidad de la operación gubernamental para resolverla. Los apoyadores de la privatización petrolera, otrora enrolados en la propaganda del tesorito, muestran insuficiencia argumental a la luz, más que clara, de las razones expuestas por quienes la rechazan en los debates del Senado. El barquito de Calderón hace agua y anuncia naufragio.

El caso es que el gobierno formal, además de ilegítimo, está resultando incapaz. El régimen de la competitividad está resultando incompetente. Por mucho que argumente el carácter exógeno de la crisis económica y la carestía, la incapacidad para formular un programa emergente de aliento a la producción nacional, que dinamice el mercado interno, está llevando al país a la parálisis; insiste en la venta del país a la inversión extranjera, no obstante que ha quedado claro, en todos estos años, que solamente sirve para equilibrar la balanza de pagos y para mantener la paridad monetaria, pero no para generar producción y empleos nuevos; por el contrario, su presencia ha sido extremadamente desempleadora. La pretensión de abatir los precios mediante la importación es ridícula, por decir lo menos, cuando la mínima lógica recomienda el apoyo amplio al aumento de la producción local.

Se junta el hambre con las ganas de comer. A los muchos que rechazamos al tal Calderón por fraudulento, hoy se suman otros muchos que lo repudian por incapaz, cuando apenas lleva 18 meses de gobierno. La situación es inédita; ni siquiera Fox registró tal descrédito, lo cual ya es mucho decir. Lo grave del caso es que el sistema político mexicano no dispone de instrumentos válidos para procesar la crisis. El riesgo es caer en una escalada de protestas y represiones sin fin. El escenario de la renuncia de Calderón, por más deseable que sea, implicaría un mínimo de patriotismo del cual carece el sujeto; tampoco es distintivo de la clase política en el poder. La elite privilegiada, aún estando insatisfecha por la inoperancia del régimen, no va a permitir un quiebre que abra la puerta al poder popular; menos aún los dueños del destino manifiesto, independientemente del resultado de su proceso electoral.

La soberbia panista hace que tampoco tenga viabilidad una corrección del rumbo y una convocatoria incluyente que, en todo caso, tendría que pasar por incorporar a López Obrador y atender su proyecto alternativo, quien con justicia reclamaría una legitimidad inexistente. Hay un problema grave de incompatibilidad. El país está fracturado; la campaña sucia y el fraude electoral lo fracturaron.

La lucha por la defensa del petróleo, en adición a su valor intrínseco, está contribuyendo a la construcción de nuevos instrumentos democráticos, diferentes a los ya anquilosados del sistema tradicional. La consulta popular a realizarse en el Distrito Federal y varios otros estados y municipios, no tendrá validez legal para imponer su resultado, pero tendrá el carácter legitimador de la movilización de protesta en el caso de que, por la terquedad del régimen, se aprobaran en el Congreso las iniciativas privatizadoras. El México bronco está despierto y no va a haber quien lo detenga. El pueblo soberano lucha por recuperar la dignidad y sabrá como hacerlo.