5/09/2015

3/06/2015

Al Estado Mexicano pude estallarle un problema mayor con la violencia a ...





Al Estado Mexicano pude estallarle un problema mayor con la violencia a los migrantes. Solalinde

6 de marzo 2015, Oaxaca, Oax.- El Padre Alejandro Solalinde Guerra advirtió al Estado Mexicano sobre lo que puede ocurrir si se mantiene la violencia que existe contra los migrantes, con el Programa Frontera Sur, visiblemente preocupado, el Fundador del Albergue Hermanos en el Camino, expresó que existe un desaseo, "se preocupan en la teoría sobre seguridad, pero en la práctica los derechos humanos de los migrantes son violentados, por Instituciones que debieran cuidar y guardar y no estorbar el ejercicio de los derechos humanos".

Acompañado de José Alberto Donis Rodríguez, Coordinador del Albergue Hermanos en el Camino. Acusaron el mal funcionamiento del Programa Frontera sur anunciado el mes de agosto por el Presidente Enrique Peña Nieto y el cual entró en funcionamiento a partir del 25 de agosto de 2014, con el fin de salvaguardar la integridad de los migrantes, lamentablemente dicho progreso lo único que ha hecho es violentar los derechos humanos de los migrantes y exponer mucho más su integridad aseguraron.

Luego de denunciar el intento de asalto por parte de policías estatales, que sufrieran 7 migrantes el pasado 22 de febrero,cuando fueron detenidos por 4 sujetos armados con chalecos antibalas, quienes se conducían en un vehículo color negro de la marca Dog, sin placas de circulación. Y después de detener el autobús, pidieron al chofer y al cobrador que se bajaran, uno de ellos se puso en la puerta de adelante, el otro en la puerta de atrás y dos mas se subieron a pedir documentos de identificación a los pasajeros (estas labores le corresponden exclusivamente a el Instituto Nacional de Migración según la Ley de Migración) bajaron a 7 migrantes que no acreditaron su legal estancia y obligaron al chofer del autobús que continuara su recorrido. El Instituto Nacional de Migración en una actitud poco coadyuvante y de complicidad con la AEI, procedió a deportarlos a sus países de origen, negándoles el derecho de acceso a la justicia y de obtener una visa humanitaria, ademas de violentar varias disposiciones que marca la Ley General de Víctimas. No aplicaron el principio propersona y no los canalizaron a un albergue para que continuaran su proceso, narró Donis Rodríguez.

Solalinde Guerra evidenció la forma prepotente y poco sensible con la que el delegado y el subdelegado del Instituto Nacional de Migración, José Santos y Marcos Alfredo Cortés Corpus respectivamente se manejan, "uno sólo usa de trampolín el puesto para fines políticos pero de migración no sabe nada, el subdelegado es quien más se opone a realizar el trabajo que le corresponde porque sabe de migración, pero la usa para estorbar la defensa de los derechos humanos".